El presidente saliente de Paraguay, Nicanor Duarte, reiteró este lunes que renunciará la próxima semana a sus funciones de jefe de Estado, faltando aún dos meses para finalizar su mandato el 15 de agosto.
"Dentro de una semana presento mi renuncia y espero que sea aceptada", dijo el jefe de Estado a periodistas.
Ante la resistencia que encuentra su dimisión en un sector de la oposición que asumirá el gobierno dentro de dos meses, Duarte declaró: "jamás interferí ni en el proyecto de (el presidente electo Fernando) Lugo ni en el de (el candidato presidencial Lino) Oviedo".
"Yo les facilité la competencia. Más que reciprocidad, espero racionalidad", enfatizó.
Duarte fue elegido senador por su partido Colorado y debe jurar indefectiblemente el 1 de julio con los demás componentes de la nueva mesa parlamentaria.
Sus detractores políticos afirman que la senaduría que obtuvo por la vía de las elecciones es ilegal porque la constitución confiere a los ex presidentes el cargo honorífico de "senador vitalicio", con voz pero sin voto.
Duarte hizo valer su mayoría circunstancial en la Corte Suprema de Justicia que avaló su candidatura como legislador.
En las elecciones del 20 de abril triunfó Lugo, un obispo católico suspendido de sus funciones episcopales, por el 40% de los votos, contra 30% de la colorada Blanca Ovelar y 23% de Lino Oviedo.
La victoria de Lugo puso fin a 61 años de hegemonía del partido Colorado.
Duarte entregará el gobierno a su vicepresidente Francisco Oviedo, quien será el encargado de entregar el mando presidencial a Lugo en agosto.