Lunes 16 de junio del 2008 El País

3.000 colonos tras un empleo en Islas

Los isleños no laboran en el servicio doméstico, construcción o agricultura.

El Sistema de Gestión de Empleo del Instituto Nacional Galápagos (Ingala) ha recibido 3.000 carpetas de los residentes permanentes del Archipiélago.

En tanto que esa misma cifra, pero de residentes temporales, trabaja con contrato por un año, avalados por el mismo Ingala. La selección de personal a través de ese organismo es una de las medidas que ha tomado el Ecuador para enfrentar la migración, una de las causas para que la Unesco haya declarado a Galápagos como Patrimonio en peligro.

Esta contradictoria realidad se presenta en el archipiélago, entre otros motivos, por el descontrolado flujo migratorio y crecimiento poblacional.

Como respuesta a esa reversión de la categoría de Patrimonio Natural de la Humanidad, que las islas gozaban desde 1978, el Ingala, por disposición del presidente Rafael Correa, estudió el año pasado la posible suspensión de permisos de residencia. Sin embargo, optó por legalizar a los irregulares y crear el Sistema de Gestión de Empleo para apoyar a los residentes permanentes, como se denomina a los nacidos en las islas o quienes legalizaron su permanencia luego de vivir en la región durante cinco años.

Hoy, este sistema mantiene una especie de bolsa de empleo. Los residentes permanentes presentan sus carpetas y el Ingala levanta un archivo electrónico que está disponible para que las empresas y personas que requieren puedan escoger personal u ofertar puestos.

María de Lourdes Barcia, coordinadora del Sistema de Gestión de Empleo, indica que hasta la semana pasada había 3.000 inscritos, desde que comenzó el plan en septiembre pasado. Estos sobre todo buscan oportunidades de trabajo en el sector turístico. El éxito del plan se verá en el futuro, dice Barcia, pues hasta ahora solo se ha logrado ubicar a 160 personas en diversas áreas.

Pese a la oferta laboral de los galapagueños resulta contradictorio que los empleados de restaurantes, locales comerciales de distinto tipo, del servicio doméstico o conductores de vehículos sean ciudadanos del continente, en su mayoría.

Barcia justifica esa realidad con el argumento de que los ciudadanos locales evitan ocuparse en el servicio doméstico, la albañilería, la agricultura y otras tareas que demandan de gran esfuerzo. Entonces, los empresarios o residentes permanentes consiguen mano de obra del continente  mediante un contrato laboral de un año que tiene el visto bueno del Ingala. Cumplido ese plazo, los foráneos deben abandonar las islas, aunque ciudadanos que piden reserva de su identidad dicen que algunos se quedan como ilegales.

Barcia indica que por lo general los migrantes son personas con poca preparación académica y que se conforman con el sueldo algo mayor que en el continente. Al menos el 70% no es profesional, indica.

El pasado 5 de junio, durante un foro organizado con ocasión del Día del Ambiente, un grupo de ocho estudiantes que participaron en las deliberaciones expresó que la presencia de los temporales ayuda al desarrollo de las islas, pero si se trata de frenar deben crearse las condiciones para mejorar el empleo en el continente.

“Si allá no tienen trabajo y no tienen con qué alimentar a su familia, de seguro que seguirán viniendo”, señaló una alumna.

Además de la gestión de empleo, el Ingala mantiene un programa de capacitación. Dicta charlas a los residentes temporales sobre las características especiales de las islas, a los técnicos brinda cursos de actualización y a los profesionales ayuda a conseguir posgrados.

Cifras
LOS SUELDOS

359,48 dólares
Ese es el sueldo mensual que percibe una empleada doméstica en las islas Galápagos.

422,29 dólares
Un trabajador en general, sea en la construcción, agricultura o comercio, gana ese dinero como salario mensual.

12 horas
Ese tiempo promedio laboran los trabajadores que viajan desde el continente.

El País

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.