La Iglesia Católica tiene un rol vital en la formación de políticas sociales, pero no busca usurpar las autoridades seculares, dijo el sábado el papa Benedicto XVI.
En una homilía de peregrinos en el sur de Italia, el Papa sostuvo que el rol de la Iglesia en política –donde generalmente habla contra el aborto, el matrimonio homosexual y la investigación con embriones– no buscaba adoptar la forma occidental secular de gobierno.
“La comunidad cristiana no puede ni quiere sustituir las competencias legítimas de las instituciones”, dijo el Pontífice a los peregrinos en el inicio de una visita de dos días a una de las zonas de mayor depresión económica de Italia.
Benedicto XVI habló en una misa al aire libre en un acantilado ubicado 100 metros sobre el mar Mediterráneo, en uno de los puntos más meridionales de la parte continental de Italia.
Un día después de pasear por los Jardines del Vaticano con el presidente estadounidense, George W. Bush, con quien coincide en varias cuestiones morales, el Papa dijo que la Iglesia tenía el rol de “apoyar (a los gobiernos)”.
La Iglesia suele recibir fuertes críticas de políticos del ala izquierda de países europeos que la acusan de interferir en sus asuntos domésticos.
Tras la elección en abril de un nuevo gobierno conservador, el ex ministro de Relaciones Exteriores, Massimo Dalema, advirtió a la Iglesia Católica que no sucumba a la “demoniaca tentación de buscar el poder” forjando pactos.