Desde luego al final no pasó nada extraño. Más se asustó Elizabeth Coronel de Spechel cuando llegó la dolarización. Aquel sitio chiquito de corazón grande cerró sus puertas unos días hasta que pasó el pánico. Los clientes protestaron abiertamente, no aceptaron la clausura de su refugio predilecto. Lichi volvió a abrir sus puertas.
El primer nombre fue Salinerito, por la sencilla razón de que allí llegaban todos los quesos hechos por los salesianos. Fue Isabel de Noboa, esposa del presidente de entonces, la que sugirió el nuevo nombre. Lichi, apodo cariñoso adoptado por las amigas, se convirtió en membrete. Resultó acertado, pues Elizabeth trabaja por amor diciendo que “su máxima satisfacción consiste en complacer a sus clientes. Las fotos de los bebés que usted ve en la pared pertenecen a chicas que vinieron con el enamorado, el novio, luego se casaron, llegaron “piponas”. Lichi es parte de la vida de mucha gente.
Si buscan un restaurante formal, este no es el sitio. Es simplemente un lugar donde se reúnen amigos, amigas, familias completas. Las ensaladas son famosas, los llamados “piqueos” también. Los niños y sus padres comen sándwiches de todo tipo, pollo, pavo, prosciutto, queso, coppa, salmón con alcaparras, rosbif, entre tantos. Los adultos pueden compartir una fondue, tortilla española, la famosa quiche de Lorena, pascualinas, hayacas, humitas, muchines, quipes, bolones de verde con queso y chicharrón, empanadas.
Los emparedados vienen en pan baguette, pan integral, pan pita o enrollados con aceite de oliva y mayonesa. No creo que exista otro lugar que proponga 32 postres diferentes con el eventual café capuchino, mokaccino, batidos de fruta. Es que Lichi trabaja incesantemente y en su hogar se da todavía el lujo de elaborar los dulces y tortas que ustedes consiguen en el Supermaxi.
Más que un lugar para comer es un nido afectuoso donde la dueña de casa se convierte en amiga. Los días sábados y domingos hay cebiches y fritada; viernes y sábados, música en vivo a partir de las 21:00. El viernes 20 de este mes, Mariel Córdoba será la estrella invitada con un show especial.
Aun cuando no es un sitio donde la gente bebe tanto vino, existe una excelente selección a precios de combate. Montes, Cono Sur, Luigi Bosca, Trío, Misiones de Rengo, Marqués de Cáceres. También hay una lista de 50 cocteles.
El Rincón de Lichi nació en 1998, se convirtió en tradición. Elizabeth tiene clase y su éxito más que a la suerte se debe a un trabajo constante. Los precios son muy razonables, Además, ¿conocen otro sitio tan agradable donde se pueda comer con absoluta seguridad en mesas dispuestas al aire libre?
Rincón de Lichi, c.c. Bocca, vía a Samborondón. Telfs.: 283-3470 y 09-951-6590. Email: elrincondelichi@yahoo.com