- JUN. 15, 2008 - Foto - Música - EL UNIVERSO
Concierto.
Como un evento con indiscutible calidad musical se podría conceptuar el espectáculo conmemorativo de los 45 años de carrera artística de Roberto Viera, en el Teatro Centro de Arte de Guayaquil.
Un verdadero músico de raza que arregla, canta y toca cualquier instrumento, Roberto es primordialmente un cultor de la música romántica, gran bolerista y jazzista con enorme interés por la música de Brasil. Todas estas corrientes se vieron reflejadas durante las tres horas de un concierto que contó con buena asistencia de público.
El trío Añoranzas, con Roberto en la guitarra y voz, brindó una música romántica a tres voces de extraordinaria belleza, la cual cautivó a los presentes desde el inicio.
Patricia González cantó Alguien, alternando con Roberto ante la sorpresa e hilaridad del público mientras ella se contemplaba en una foto proyectada al fondo bailando con homenajeado en su época juvenil.
Tata Villao, con los efectos de una trompeta en el sintetizador, cantó el tema Te quiero así en conjunto y alternando con Roberto, quien confirmó poseer grandes condiciones a la hora de cantar boleros.
Beatriz Gil resultó un verdadero regalo estético al cantar música brasileña, género favorito de Viera, acompañada de la guitarra del músico ecuatoriano con más de cuatro décadas en el escenario.
A continuación y llegando al intermedio salió a escena el trompetista Lucho Silva, para tocar y cantar como plato fuerte Lágrimas negras, clásico de la música popular cubana con ritmo y melodía. Un verdadero milagro geriátrico.
En la segunda mitad del recital Roberto Viera hizo jazz progresivo con Manuel Larrea y pop con Roberto Neumane en bajo y voz, muy destacado, sobresaliendo Who Loves You en armonía de voces como lo mejor de la noche en este género. Con los hits de Los Corvets cantados por Marcos Molina y La Cita por un sorprendente Roberto Vallarino concluyó un merecido homenaje a la trayectoria de Roberto Viera.