Decenas de visitantes llegaron al evento, pero muy pocos aceptaron donar sangre.
Su deseo de ayudar motivó a Francisco Xavier Valverde a donar sangre, durante la casa abierta que organizó ayer la Cruz Roja Ecuatoriana en el parque Centenario.
“Deberíamos hacer conciencia y acercarnos a hacer nuestros donativos, pues algún día lo podríamos necesitar”, dijo Valverde mientras esperaba el turno para su donativo.
De igual manera se expresaron Ruth Mendoza y Alberto Quinde mientras descansaban en las camillas de la carpa que la Cruz Roja montó en el lugar para atender a los donantes.
El evento, que contó con presentaciones musicales y otros espectáculos teatrales, tuvo como objetivo recordar a la ciudadanía sobre la importancia de dar sangre, aprovechando la conmemoración del Día del Donante Voluntario.
En la organización de la casa abierta, la Cruz Roja contó con la colaboración del Ministerio de Salud Pública, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Fuerza Aérea Ecuatoriana. El hospital del niño Francisco de Icaza Bustamante, de la Maternidad del Guasmo y de la Defensa Civil también ayudaron en la coordinación.
Voluntarios de la Cruz Roja fueron distribuidos en todo el parque Centenario y sus alrededores para que entreguen folletos que buscaban motivar a las decenas de visitantes a hacer sus donativos. Zanqueros también prestaron su ayuda.
Sin embargo, a dos horas de que termine el evento los resultados no eran muy alentadores para el personal de la institución, pues apenas unas 20 personas se acercaron a la carpa a realizar sus donativos, cuando la meta era obtener 500 muestras de sangre.
Los organizadores colocaron otras dos carpas en las que se atendía a las personas que deseaban hacerse un examen para la detección del VIH o de alguna clase de enfermedad. También para la identificación del tipo sanguíneo.