Más de sesenta personas resultaron heridas en la noche del sábado en distintos incidentes violentos, entre ellos un atentado suicida, durante las celebraciones del triunfo del equipo iraquí de fútbol ante China, confirmó este domingo una fuente de los servicios de seguridad.
Un total de 39 personas, entre ellos seis agentes de policía, se vieron afectados por las caídas de las balas lanzadas al aire en los barrios de Bagdad. El Ministerio del Interior no precisó el estado en el que se encuentran.
Los iraquíes tienen la costumbre de celebrar las bodas y los éxitos deportivos disparando al aire, incluso con armas grandes, y las balas suelen provocar heridos cuando caen.
De forma paralela, al menos 25 personas, entre ellas seis policías, resultaron heridas al norte de la capital cuando una kamikaze hizo estallar su carga explosiva en medio de un grupo de hinchas que celebraban la victoria. El atentado suicida tuvo lugar en las cercanías de un bar de la localidad de Qara Tappah, en la provincia de Diyala. Siete de los heridos permanecían graves en la noche del sábado.
Iraq ganó a China el sábado por 2-1 en Tianjin (noreste de China), en un partido de la fase de clasificación para el próximo Mundial, que se disputará en el año 2010 en Sudáfrica.