- JUN. 14, 2008 - Foto - Cine - EL UNIVERSO
Luego de que en el 2003 Ang Lee llevara a la pantalla grande la primera adaptación de Hulk y nos decepcionara con un drama psicológico del personaje verde de la Marvel, los seguidores del cómic y la serie televisiva de La Mole, podremos apreciar una nueva entrega cargada de emociones, que posee ciertas lagunas y deficiencias en su argumento, pero que se compensan con más de una sorpresa.
Detrás de este proyecto tenemos a un personaje llamado Louis Leterrier (Transporter, Transporter 2 o Danny the dog) como director, demostrando su buen hacer en la acción y al propio actor protagonista Edward Norton detrás de los consejos del guión (American History, El velo pintado y El ilusionista).
Con esto es muy probable que las dudas se disipen a la hora de elegir al gran verde como destino de cartelera. Eso sí, siempre que usted sea un amante de la acción y de la serie de televisión.
Para completar el elenco Liv Tyler interpreta a Elizabeth Ross (Arwen en la trilogía de El Señor de los Anillos, The Strangers) y pone el toque de romanticismo.
Rescatable y bien estructurada la primera secuencia de imágenes, muy al estilo del cómic, generando un avance vertiginoso en la trama.
El Increíble Hulk no es ni de lejos una película que busca detonar pensamientos profundos en el espectador. Es, fiel a sus creadores, un filme de pura acción, donde el alarde de la fuerza del mounstro-héroe esmeralda es el pilar central. Los guiños de ojo a quien esté en la butaca son permanentes.
Si bien la cinta podrá ser disfrutada por todo público, serán los seguidores de las historietas y de la serie, quienes acojan el verdadero sentido de la mayoría de las escenas.
El digitalizado mounstro, no tan verde esta vez, merece más de un aplauso.
Lo mejor, el reaparecimiento de Lou Ferrigno, un tributo a su huella en la serie televisiva de la década de los años 70 y 80; y su apariencia más increíble que nunca.
Pero, sin lugar a dudas, es el final, inesperado, bien logrado, con una concepción de ventana abierta a la posibilidad de una nueva entrega, el que me arranca una buena recomendación.