El equipo nacional es cuadro potente, duro, muy alerta de las instrucciones, muy autoestimado. Que no caigamos en el desencanto de lo que pasó como visitante contra Brasil.
¿A ustedes les gustó el juego del seleccionado nacional contra Francia, cuando perdimos 2-0? Esa fue la pregunta callejera y la respuesta es que a algunos les agradó el plantaje y a otros no.
Los que estaban a favor argumentaron que el equipo se paró bien, que manejó adecuadamente los tiempos, que el rival no se los llevó por delante y que el goleador francés Bafetimbi Gomis, que entró en el segundo tiempo, realmente resultó desequilibrante. Por el lado de Ecuador, Carlos Tenorio desaprovechó una nítida opción que pudo haber cambiado el resultado. En definitiva, les agradó el esquema de Sixto Vizuete.
Para los que no les gustó la presentación, el equipo ecuatoriano careció de ideas, de liderazgo, fue excesivamente burocrático, arriesgó poco y Francia, por su parte, tampoco jugó bien y a pesar de ello dominó el juego. También aclararon que no estuvieron futbolistas de la clase de los que tiene la Liga quiteña, más la falta de internacionales como Cristian Benítez y Geovanny Espinoza.
Yo creo que ambos criterios son valiosos, un equipo ni bueno ni malo; sin mayores ideas y excesivamente esquemático. Y ya sabemos que a la larga la burocracia siempre pierde ante las ideas y la creatividad.
Concluyamos: un equipo tricolor amarrado, respetado, pero sin sorpresa e imaginación.
Ahora vamos a Buenos Aires, al Monumental de River Plate, a rivalizar nada menos que con el equipo de Alfio Basile y donde la tocan y la tocan Lionel Messi, Sergio Agüero, Juan Román Riquelme y Juan Verón.
Este es un partido serio donde ya no se prueban jugadores o esquemas, el asunto es de tal forma que el DT Sixto Vizuete y los muchachos deberán jugar como Dios manda.
No nos engañemos, el fútbol nacional cada año progresa aceleradamente, pero el balompié argentino es grande desde que comenzó a rodar la pelota en América del Sur.
Si la sabiduría criolla sustentó que a Ecuador le faltó inteligencia en el amistoso contra Francia, ahora recibe un excelente aporte con Patricio Urrutia, Joffre Guerrón, Geovanny Espinoza, Cristhian Benítez, entre otros. Es decir, puede darse el caso que la selección que jugó en Francia recibira un aporte del 50%, por lo menos, de talentosos futbolistas.
El equipo nacional es cuadro potente, duro, muy alerta a las instrucciones y con autoestima. Eso es bueno porque el rival nos respeta y tratándose de Argentina, mucho mejor. Que no caigamos en el desencanto de lo que pasó como visitante contra Brasil (5-0, que a mi juicio fue excesivamente injusto) y justamente allí está la posibilidad de reincorporarnos con un grande. No digo para ganar, pero sí para jugar bien y eso, a la larga es lo que importa.
Sixto Vizuete ha dicho que originalmente partirá con un 4-5-1 a manera de especulación y cuando pase al ataque se desdoblará a un 4-3-3.
Bueno, me imagino que lo dijo para acallar un poco a los aficionados a los sistemas, porque en este país se dan verdaderos apologistas de los sistemas futbolísticos, aunque nadie los entienda.
Sí, claro, debemos partir de tácticas y sistemas y estos van con la clase de jugadores que tengamos y de que los rivales que nos permitan aplicarlos.
Chao muchachos, la mejor de las suertes. La necesitamos.