Los bienes sustraídos de Ecuador permanecen en el Museo de América, en Madrid.
En los próximos días, el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) deberá identificar los bienes arqueológicos de yacimientos ecuatorianos entre las más de 700 piezas precolombinas que fueron incautadas a principios de mayo en Logroño (La Rioja), por la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía española.
Tras concluir las labores de peritaje, los agentes ibéricos remitieron a la Interpol un CD con imágenes e información detallada de estos bienes para que las autoridades de Colombia, Perú y Ecuador confirmen si estos forman parte de su patrimonio artístico.
Posteriormente, cada gobierno deberá remitir una comisión rogatoria (comunicación entre tribunales de justicia de distintos países para la práctica de diligencias judiciales) para recuperar el legado expoliado.
Entre tanto, las piezas reposan en el Museo de América, en Madrid, “por motivos de conservación y para que los arqueólogos expertos ayuden a determinar su origen”, explica Antonio Tenorio, jefe de la Brigada de Patrimonio Histórico. “Otras permanecen retenidas en salas de subastas parisinas, pero serán recuperadas en breve”, añade.
Tenorio lideró esta operación, denominada Chavín, que se saldó con la detención de un matrimonio integrado por Albenis O.A., una veinteañera colombiana, y Luis Ángel M. S., un español de más de sesenta años, treinta de los cuales los ha dedicado al comercio ilícito de objetos procedentes del expolio y del saqueo de yacimientos.
El hallazgo “no fue casual”, insiste. Las pesquisas requirieron alrededor de cinco meses. La Audiencia Nacional asumió las competencias y autorizó los seguimientos y los registros en el domicilio conyugal.
La pareja que recuperó la libertad se desplazó a Latinoamérica a fines de marzo y regresó un mes después. Viajó con dos valijas vacías y arribó a Madrid con cuatro maletas que pesaban entre 60 y 70 kilos, cada una. En su interior yacían las más de 700 piezas, 37 de ellas de oro valoradas en 150.000 euros (225.000 dólares).
Mientras tanto, Ecuador continúa las diligencias para solicitar la devolución de 121 objetos que integran la colección privada de arte precolombino de Leonard Patterson, valorada en 100 millones de dólares y que permanece intervenida en Münich (Alemania).
Las autoridades diplomáticas ecuatorianas en ese país cursaron al Ministerio de Relaciones Exteriores alemán una petición para recuperar las piezas, así como la Solicitud de Asistencia Penal Internacional emitida por la Fiscalía de Pichincha, sostiene María Fernanda Ugalde, agregada cultural de la Embajada en Alemania.
Perú, por ejemplo, reclamó 222 piezas, 31 le fueron devueltas a principios de diciembre.
En lo referente a una escultura de un ángel danzante que la Policía española incautó semanas atrás en la casa de remates Ebay, el INPC debe acreditar que la pieza desapareció en un robo que sufrió la iglesia del Carmen Bajo, en Quito, y si no se certifica que el bien es un patrimonio artístico del país, un juez ordenará su venta.
Los detenidos
El matrimonio hispano-colombiano ubicó en Bogotá su base de operaciones. Viajaban cinco veces al año con las piezas arqueológicas.
El mercado
Existe gran demanda de piezas precolombinas en Europa. Casas de subastas consultadas prefieren evitar pujas de estos objetos.