Sábado 14 de junio del 2008 | 15:48 Religiosa y Obituarios

Papa inicia visita de dos días por el sur de Italia

AP | SANTA MARIA DI LEUCA, Italia

El papa Benedicto XVI dijo este sábado que la Iglesia puede contribuir al bien común al infundir esperanza en los jóvenes y enseñar el valor de la solidaridad, pero insistió en que no quiere ocupar el lugar de las instituciones del Estado.

El pontífice enfatizó también en la naturaleza universal de la Iglesia, durante una visita a una región del sur Italia, a la que Benedicto consideró un puente entre Oriente y Occidente.

Ante miles de peregrinos en este poblado junto al mar, el Papa dijo que  el deber primordial de la Iglesia es enseñar la conciencia social, el cuidado por la demás gente, la solidaridad y el valor de compartir.

El Papa dijo que la Iglesia puede  tener un efecto positivo en el nivel social, y destacó los riesgos de la sociedad moderna, altamente individualista.

Pero añadió que  la comunidad cristiana no puede ni quiere sustituir la competencia legítima y cumplida de las autoridades. En vez de ello, la Iglesia quiere apoyar a las instituciones gubernamentales y cooperar con ellas por el bien común, dijo.

La Iglesia, tanto en Italia como en España y en algunos países latinoamericanos predominantemente católicos, ha sido acusada en ocasiones de interferir en asuntos que competen al Estado. Pero siempre ha rechazado la acusación, al señalar que tiene derecho de expresar sus opiniones, especialmente en asuntos de índole moral.

La gira de dos días del pontífice comenzó con una visita a un pueblo costero adonde se cree que San Pedro llegó en sus viajes a Roma procedente de oriente.

El pontífice fue recibido por miles de peregrinos que flameaban banderas y portaban banderines del Vaticano a su llegada al santuario del pueblo. Se arrodilló y oró en silencio dentro del santuario antes de celebrar una misa al aire libre.

El santuario,  que se extiende entre Europa y el Mediterráneo, entre el este y el oeste, nos recuerda que la Iglesia no tiene fronteras, que es universal, dijo el Papa a los peregrinos.

Las fronteras geográficas, culturales, étnicas e incluso religiosas son para la Iglesia una invitación a la evangelización, dijo el Papa, al hablar de  la comunión en diversidad.

Una mirada hacia el oriente es probable que marque toda la visita a Puglia, la región que forma el tacón de la bota italiana y que está situada frente a Grecia al otro lado del Mediterráneo.

El Papa dijo que la iglesia en esta región  tiene una vocación fuerte para ser el puente entre los pueblos y las culturas.

Esta tierra y este santuario son en realidad, un reducto en esa dirección, agregó Benedicto.

El Papa ha tratado de realizar un acercamiento desde su elección en el 2005, hacia la Iglesia ortodoxa y trabaja para la unidad cristiana como un tema central de su papado.

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