Llevo una vida de honor al honrar toda vida.
Honor
Nuestras tradiciones son valiosas, bien sean recientes o hayan pasado de generación en generación.
Al observar días de fiesta y celebraciones, quizás nos reunamos con nuestros vecinos y las personas en nuestras comunidades espirituales.
Al honrar la presencia de Dios en nosotros y en los demás, al tener todo lo que Dios ha creado en alta estima, damos a cada día un espíritu e integridad.
Las múltiples maneras por medio de las cuales podemos hacer esto provienen de la diversidad de nuestros núcleos familiares y nuestras comunidades.
Comprometámonos a pasar de persona a persona, de generación en generación, el modo de llevar una vida de honor.
Expresemos las cualidades del espíritu interno que nos inspiran y nos animan.
1 Crónicas 16:27
“Alabanza y magnificencia hay delante de él.
Poder y alegría hay en su morada”.