- JUN. 13, 2008 - Foto - Cultura - EL UNIVERSO
Arte.
El Museo Municipal de Guayaquil invitó a la historiadora del arte y curadora quiteña Mónica Vorbeck para dirigir el 49° Salón de Julio Fundación de Guayaquil. Para asumir esta labor ella realizó una actualización de las bases, puesto que las establecidas ya no correspondían -en algunos puntos- con la realidad del certamen en los últimos años.
Desde el 2003, el evento dio un giro al invitar a profesionales del arte de prestigio internacional y a partir de sus criterios acoger las prácticas ampliadas de la pintura. El nivel del Salón se elevó y en la actualidad es un referente del quehacer artístico nacional.
El martes pasado, Vorbeck inició la presentación de las nuevas bases, en la cual alcanzó a informar que el nombre del encuentro cambiaría de Salón de Julio -Pintura- Fundación de Guayaquil a Salón de Julio Fundación de Guayaquil, Certamen Nacional de Pintura Contemporánea; y explicó que sobre la base a las sugerencias de los jurados participantes en ediciones previas, se estaba dando paso a actualizar la noción de pintura, entendiendo por esto que además de concebirla en su sentido tradicional, pueda expandirse hacia nuevos soportes e interactuar con otros medios como la fotografía, la instalación o el video.
Su exposición fue interrumpida a petición de Melvin Hoyos, director de Cultura y Promoción Cívica de la Municipalidad, quien tomó la palabra y aclaró que se había cometido un error en la publicación de las bases, en las que se planteaba que solo podrían participar artistas entre los 25 y 40 años. Después de un diálogo con los artistas, estudiantes e interesados en el tema, Hoyos concluyó que la edad se mantenga abierta como ha sido característico de este Salón desde su inicio hace 49 años. La decisión fue aplaudida por los presentes.
Alegó que se mantendría únicamente el formato bidimensional de pintura, ya que este era el motivo de la mejoría de la calidad pictórica en el país como se lo habría manifestado el crítico y curador de arte colombiano Jaime Cerón, mencionó. Con esta afirmación contradijo la ponencia de Vorbeck y las bases que ya habían sido publicadas semanas atrás. Esto suscitó un malestar especialmente en los estudiantes de arte, que ven esta disposición como señal de retroceso del evento.
Pero en posterior conversación con la prensa, Hoyos afirmó que los únicos que deciden qué obras serán admitidas son los jurados, y que si ellos lo consideran se incluirán piezas que no se circunscriban a la bidimensionalidad mencionada.
Vorbeck dijo que su afán era “sincerar” las bases, ya que obras como Prácticas degeneradas, de Óscar Santillán y Cómo se encienden los discursos populares, según Homs de Ilich Castillo, ganadoras del segundo y primer premio del certamen del 2005, eran planteamientos que extendían y modificaban el uso de la pintura.
Varios de los artistas jóvenes y otros entendidos sostienen que no se trata de abandonar la pintura bidimensional, que mantiene su importancia y ha conservado la presencia mayoritaria en la historia de este salón, sino de dejar abiertas las opciones; pues si se reafirma la concepción de la pintura solo en dicho plano, no solo se estarían desconociendo procesos ya asumidos mundialmente -y que se evidencian en las ediciones previas del propio salón- sino que se truncaría el potencial de estos artistas para innovar y explorar las posibilidades de esta técnica.
BREVES
Mejor Dirección
En el Museo Municipal se indicó que una vez que se resuelvan estas diferencias sobre las bases, se volverá a convocar a una presentación de las bases finales para el Salón de Julio 2008.