- JUN. 13, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
Ser absolutamente recíprocos (lo que quiere decir que el Ecuador solo pedirá visa a las naciones que la exijan a nuestros compatriotas) sería irreal, ya que por razones comerciales no podemos obstaculizar el ingreso de inversionistas de países que sí restringen la inmigración ecuatoriana.
Pero tampoco es adecuado, en el otro extremo, abrir las fronteras de par en par, entre otros motivos porque eso le originará a la Policía de Inmigración inconvenientes difíciles de prever, cuando el narcotráfico, las redes de pornografía infantil, el terrorismo y toda suerte de estafadores hoy buscan el más mínimo resquicio para circular por el mundo. El beneficio comercial, en cambio, podría ser nulo.
No llegan a medio centenar, seguramente, las naciones desde las cuales ingresan viajeros frecuentes, sobre todo desde América, Europa y parte de Asia. Que a la mayoría se le facilite el ingreso, parece adecuado. El resto debería ser motivo de un estudio caso por caso.