Al menos once policías y cinco indígenas resultaron heridos este viernes durante enfrentamientos que se desataron cuando un escuadrón antidisturbios intentó desalojar a los nativos de una hacienda que reclaman como suya, informaron fuentes médicas.
La batalla se libró en una finca de la localidad de Caloto, en el departamento de Cauca (suroeste), y se prolongó durante cerca de diez horas en las cuales policías e indígenas se agredieron con gases lacrimógenos, piedras, explosivos y machetes, según el parte médico.
"Son 16 pacientes, 11 de la fuerza pública y cinco indígenas. Presentan traumas y heridas por armas cortopunzantes y elementos contundentes", dijo al telenoticiero Caracol Yesenia Madroñero, jefe de urgencias del hospital de Caloto.
Madroñero agregó que un policía sufrió la amputación de algunos dedos de la mano derecha y fue remitido a la ciudad de Cali (suroeste).
El Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) aseguró que los aborígenes heridos son nueve y que los cerca de 300 manifestantes fueron atacados a tiros por la Policía.
"Hemos sido agredidos con explosivos, armas de fuego y cohetes, la situación está muy dura", relató un nativo a la prensa.
El comandante de la Policía en Cauca, coronel William Montezuma, denunció a su vez que los indígenas utilizaron "bombas molotov, ácido y flechas".
La refriega terminó cuando los aborígenes decidieron retirarse a sus reservas, advirtiendo que la próxima semana volverán a ocupar la hacienda para obligar al gobierno a cumplir acuerdos suscritos en el pasado, vinculados a la propiedad del predio.