- JUN. 13, 2008 - Foto - La Caja - EL UNIVERSO
En Televisión Satelital, el autodenominado Vakerito anima un programa para acompañar los alimentos del mediodía con una avalancha de cartas que hablan mal de Marián Sabaté y defienden a Paloma Fiuza. Luego pone a Maite, bailarina de tecnocumbia, a contonearse en la pantalla para deleite de cuatro televidentes que han pedido les mande besos, les muestre el trasero y hasta que se quite la falda.
En RTS y Canal Uno aparecen las lágrimas del protagonista de El secreto de Toño Palomino, Martín Calle, luego de unas horas de cárcel por un lío conyugal. En fin, en la pantalla vamos de sobresalto en sobresalto.
El oasis lo encontramos en la señal de Ecuador TV, el canal estatal. Donde se apuesta por los niños con programación de calidad. Y esto es buena noticia. Cuando se habla de apostar por los niños, se habla también de guiar a los padres. Ese es el sentido de programas como Niños de nuestro tiempo o Casa con niños. El primero es supremamente recomendable porque plantea problemas reales. Por ejemplo, ¿los niños nacen extrovertidos o introvertidos? ¿Qué tanto tienen que ver los genes y qué tanto el entorno? Se muestra a niños en distintas situaciones: una familia con padres a punto de divorciarse, otra donde el peso lo lleva una madre discapacitada y a una tercera donde se invierten los roles tradicionales. Las historias son fascinantes y en esta época donde la pantalla se divide entre moralismos rampantes y primeros planos de rabos y pechos, son aire puro.