- JUN. 13, 2008 - Foto - El País - EL UNIVERSO
El anuncio de la visita del presidente electo de Paraguay, el ex sacerdote Fernando Lugo, el próximo lunes al cantón Echeandía, cambió la habitual calma de esta localidad de la provincia de Bolívar.
Fotos de Lugo cuando vivió en este cantón, a finales de los años setenta, están en manos de los habitantes. La mayoría de gráficas muestran a un joven barbado haciendo deportes y oficiando misa.
Presidente electo.
Durante su paso por Echeandía, el entonces sacerdote y ahora presidente electo de Paraguay, Fernando Lugo, no se cortaba el pelo ni hablaba de política, jugaba mal al fútbol y se fotografiaba con todos, y esas imágenes hoy se reproducen y se comentan casi con fervor religioso a días de su regreso.
El “padre Fernando”, como todavía lo llaman en este poblado ecuatoriano, pese a que con el tiempo se hizo obispo y hace apenas unos meses fue electo presidente de Paraguay, prevé volver por unas horas el próximo lunes a la zona donde cumplió su primera misión religiosa a fines de los setenta.
Entonces era un hombre que sobresalía por su estatura, calzaba sandalias, tocaba la guitarra, se dejaba crecer el pelo y la barba y cada tanto se calaba una boina o una gorra. Y por su tamaño la sotana le llegaba hasta las rodillas, recuerdan sus ex alumnos y compañeros.
“Él no hablaba de política, solo me decía, siempre sonreído y humilde: Ahora soy sacerdote, luego obispo y después presidente, y mire, sus pensamientos se hicieron realidad”, evoca Carmen Michelo, la mujer que lo atendió durante cuatro años en el convento de Echeandía (a 160 km al suroeste de Quito).
La mujer de 77 años repasa los momentos al lado del “padre Fernando” y aun cuando tuvo una relación de confianza, suelta carcajadas nerviosas cuando piensa en que a su mesa se sentarán Lugo y el mandatario ecuatoriano, Rafael Correa.
“Fuera mejor (verlo) a solas, pero si viene con el presidente Correa habrá que recibirlos. Tengo el orgullo de que los dos estarán aquí. Me siento feliz”, afirma mientras sostiene tres fotografías de un Lugo joven, con más parecido a un revolucionario barbudo que a un cura cristiano.
“Como futbolista era bien malito, un paquete como decimos acá, pero por su tamaño servía como defensa”, declara Jorge Viscarra, uno de sus ex colaboradores.
Pocos lo trataron con la cercanía de Carmen Michelo, quien incluso tiene recuerdos únicos de un Lugo durmiendo sobre una tabla de madera ante el tamaño infantil de las camas del convento.
Según la mujer, nunca se confesó con él y más bien era el padre Fernando el que compartía sus recuerdos de un Paraguay pobre y de muchos indígenas.
“Ojalá Dios quiera que él sepa gobernar bien su país, yo no sé mucho de Paraguay. Sí sé que es un país pobre, pero él sabe luchar por los pobres. Eso fue lo que siempre hizo en Ecuador”, comenta.
DETALLES: Visita
Gráficas
Las fotografías del mandatario electo de Paraguay –que juramentará al cargo el 15 de agosto– también van de casa en casa en Echeandía. La mayoría son reproducciones a color sobre las que se habla o fantasea.
El cantón
Echeandía fue cantonizado en 1984. Está ubicado a 56 km al noroccidente de Guaranda y basa su economía en la producción agrícola.