- JUN. 13, 2008 - Foto - Religiosa y Obituarios - EL UNIVERSO
Con el espíritu de Dios como mi guía, tomo decisiones valiosas para mi vida.
Guía
Desde el momento en que me despierto cada día, comienzo a tomar decisiones.
La primera es orar y estar receptivo a la guía divina. La oración marca la pauta para el resto del día. Tomo cada decisión con confianza, consciente de que la sabiduría de Dios me guía y su espíritu yace en mí. Si busco empleo, confío en el espíritu de Dios para que me guíe al lugar donde mis talentos y habilidades serán utilizados de la mejor manera, donde pueda bendecir y ser bendecido.
En cualquier momento que ore por familiares o amigos, doy gracias porque Dios también dirige sus pasos y guarda sus caminos para que cada decisión sea tomada según la inspiración divina.
Salmo 31:3
“Tú eres mi roca y mi castillo; por tu nombre me guiarás y me encaminarás”.