El tema de la refoma del Estado y Ordenamiento Territorial presenta algunas falencias, y "no se tiene claro a dónde se va", consideró esta mañana el prefecto provincial del Azuay, Paúl Carrasco.
La mesa cuatro de Ordenamiento Territorial y Asignación de Competencias presentó el tema al pleno de la Asamblea que ayer inició el primer debate de la propuesta que busca una integración regional de las provincias.
Carrasco cuestionó que se distribuyan competencias pero que en ellas no exista una cadena, no hay una claridad sobre quién monitorea a quién, dijo en diálogo telefónico con Citynoticias (89.3 FM en Guayaquil).
"Por ejemplo, en las juntas parroquiales debería quedar claro que responden a los municipios, los municipios a gobiernos provinciales y los provinciales a los gobiernos regionales autonónomos, en caso de darse. No está claro en los niveles de gobierno quién responde a quién", explicó.
Refirió que debe haber un mismo sistema de representación política para todos, pues en el caso de las Juntas Parroquiales la persona de mayor votación es el presidente del organismo, en el de alcaldes y concejales se mantiene como hasta ahora, pero cambia en los consejos provinciales y gobernaciones.
En los consejos provinciales planeta un prefecto y un viceprefecto por elección popular, y que los alcaldes y los delegados de las parroquias sean miembros de la Cámara Provincial. Mientras que en los gobiernos regionales hay un gobernador, un vicegobernador y un parlamento autónomo provincial. "Debería hacer la misma estructura para todos", reclamó.
Pero considera que lo más grave es que no se hable de la autonomía financiera, pues se sigue en el viejo esquema de distribución de competencias. "Quien produce más y quien paga más debería automáticamente quedarse con un porcentaje para que el resto vaya a nivel nacional y esto a nivel de regiones autónomas".
Otro punto en cuestión es que en la propuesta no se mencione a los barrios, señaló.