Jueves 12 de junio del 2008 | 12:20 Internacionales

OTAN apoyará nueva fuerza de seguridad multiétnica en Kosovo

AFP | BRUSELAS

La OTAN decidió apoyar este jueves en Bruselas el lanzamiento de una nueva fuerza de seguridad nacional en Kosovo, una idea que debería aumentar las tensiones ya existentes con Rusia y Serbia por la cuestión de la ex provincia serbia que se autoproclamó independiente.

"La OTAN supervisará el desmantelamiento del Cuerpo de Protección de Kosovo (KPC) y la creación de una Fuerza de Seguridad bajo control civil. La KSF será una fuerza nueva, profesional y multiétnica, equipada con armas livianas y sin armas pesadas", anunció el portavoz de la Alianza, James Appathurai.

"Para comenzar, esta fuerza estará a cargo en un principio de enfrentar las situaciones de emergencias, recuperar los explosivos y ocuparse de la protección civil", precisó.

"El control de las fronteras seguirá siendo responsabilidad de la KFOR", la fuerza encabezada por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Kosovo e integrada por 16.000 soldados, agregó Appathurai.

Esta nueva fuerza debería tener unos 2.500 efectivos, indicó a la AFP un diplomático de la OTAN, lo que corresponde al plan original del emisario de la ONU para Kosovo, Martti Ahtisaari.

La decisión fue adoptada en el marco de una reunión de ministros de Defensa de la OTAN en Bruselas para analizar el periodo de transición que se abre en Kosovo el domingo, al entrar en vigencia de la Constitución del territorio autoproclamado independiente.

Según está previsto, la misión de la ONU en Kosovo (MINUK) debe dejar las responsabilidades que ejercía desde 1999 en la ex provincia serbia en manos de las instituciones del nuevo Estado y la misión judicial y policial EULEX enviada por la Unión Europea.

Esta "reordenamiento" de la presencia internacional fue confirmado el jueves en una carta enviada al gobierno kosovar por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, tras semanas de espera a raíz de la enérgica oposición de Rusia a la independencia de Kosovo.

"Es mi intención ajustar aspectos operativos de la presencia civil internacional en Kosovo", señaló Ban en un informe sobre las actividades de la misión de la ONU.

"La Unión Europea asumirá, progresivamente, mayores responsabilidades operativas en los ámbitos de la policía y la justicia internacionales, así como en las aduanas", agregó.

Moscú, que apoya a Serbia en su negativa a abandonar su provincia de mayoría albanesa, reclamó de inmediato la partida del jefe de la MINUK, Joachim Ruecker, y calificó de "escandalosa" la idea de recortar sus competencias.

La posición de Rusia, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, ya había obstaculizado el despliegue de la misión europea, y por ello hasta el momento sólo llegaron a Kosovo 250 de los 1.900 juristas, policías y personal de aduanas previstos.

Frente a este retraso, la OTAN quiere que Naciones Unidas garantice que los 17.000 soldados de la KFOR no tendrán que ocuparse de tareas policiales o intervenciones para controlar manifestaciones.

La decisión de apoyar la creación de una fuerza "nacional" en Kosovo no oculta sin embargo los problemas internos de la OTAN ante la cuestión, ya que que algunos de los 26 países de la Alianza presentes en Kosovo no reconocen la independencia unilateralmente declarada por Pristina el pasado 17 de febrero.

Es el caso, por ejemplo, de España, que si bien aporta soldados a la KFOR y policías a la MINUK, se niega a reconocer al nuevo Estado por temor a que siente un precedente para las aspiraciones independentistas de vascos y catalanes.

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