Jueves 12 de junio del 2008 | 18:55 Internacionales

El Tratado Europeo quedó en manos de los irlandeses

AFP | DUBLÍN, Irlanda

Bajo la mirada inquieta de 500 millones de europeos, tres millones de irlandeses votaron este jueves en un referéndum sobre el Tratado de Lisboa, que si es rechazado sumirá a Europa en una parálisis.

Un rechazo al tratado significaría que un país con menos del 1% de los 490 millones de ciudadanos europeos podría hacer fracasar el nuevo Tratado destinado a reformar las instituciones europeas.

"El destino de la Unión Europea está entre nuestras manos", escribió el diario Irish Daily Star.

Los irlandeses votaron desde las 07H00 locales (06H00 GMT) hasta las 22H00 (21H00 GMT) para ratificar o rechazar el documento.

El cierre de los colegios electorales dejó a casi 500 millones de europeos expectantes por conocer unos resultados cuya publicación no está prevista antes del viernes por la tarde. No se prevén sondeos a pie de urna.

"Como único Estado que celebra un referendo, los irlandeses pueden decidir la dirección futura de la UE", recalcó el Irish Daily Star, recordando que Irlanda, con 4,2 millones de habitantes, es el único país que está obligado por su Constitución a pronunciarse sobre el documento por referéndum.

Los otros 26 países de la Unión Europea (UE) pueden adoptarlo por ratificación parlamentaria, como ya hicieron 18 de ellos, entre ellos Finlandia, Estonia y Grecia, que lo aprobaron el miércoles.

El primer ministro irlandés, Brian Cowen, que advirtió durante la campaña que un rechazo del Tratado "debilitaría" la economía irlandesa, que se ha beneficiado inmensamente de su pertenencia a la UE, se declaró el jueves "confiado" en una victoria del "sí".

"Sí, estoy contento, he estado en primera fila en esta campaña, he recorrido el país, he hablado de todos los problemas" con los electores, declaró Cowen, al depositar el jueves de mañana su voto en Tullamore, centro de Irlanda.

Sin embargo, muchos de los electores irlandeses no saben por qué deben apoyar un documento que no entienden y que incluso el propio Cowen reconoció no haber leído totalmente.

Todas las formaciones parlamentarias -excepto el partido nacionalista Sinn Fein, que sólo tiene cuatro diputados, sobre un total de 166- se pronunciaron a favor del "sí", como lo hicieron también los sindicatos, los empresarios y los agricultores, que se han beneficiado de las ayudas europeas.

Pero los últimos sondeos publicados a finales de la semana pasada mostraron un ligero avance del "no" sobre el "sí", causando alarma en Dublín y en Bruselas, ya que un rechazo significaría la no ratificación del Tratado, alcanzado tras largas y arduas negociaciones.

Las encuestas que provocaron escalofríos en la UE señalan un 35% de votos negativos, contra un 30% para el "Sí". Un 28% de las personas consultadas se declararon aún indecisas y un 7% dicen que no quieren ir a votar.

Si las urnas confirman esos datos, despertarán el espectro del rechazo de la Constitución Europea pronunciado en 2005 por Francia y Holanda.

El índice de participación parece ser clave en esta votación. Los analistas subrayan que si la participación fuera baja, aumentarán las posibilidades de que el documento sea rechazado.

Una victoria del "no" abriría, según los analistas, un nuevo período de crisis en la UE, semejante al que vivió el bloque luego que Francia y Holanda rechazasen en las urnas esa Constitución Europea, que quedó en letra muerta.

"Si el pueblo irlandés decidiera rechazar el Tratado de Lisboa, naturalmente que no habrá más Tratado de Lisboa, excepto si se retoma el diálogo con el pueblo irlandés", estimó por la noche el primer ministro francés, François Fillon, en declaración al canal de televisión France 2.

En caso de rechazo, "veremos qué iniciativa habrá que tomar", dijo.

En 2001 la propia Irlanda también rechazó en un referéndum el tratado de Niza y tuvo que organizar una segunda votación para adoptarlo.

En el caso del Tratado Europeo de Lisboa no habrá una segunda votación, aseguró Cowen, que denunció la "campaña de miedo" impulsada por partidarios del "no", que afirman que Bruselas tiene la intención de introducir un aumento de las tasas impositivas en Irlanda y la legalización del aborto, práctica aún prohibida en esta isla, de gran tradición católica.

Los que abogan por un voto negativo aseguraron también que votar "sí" pondría en peligro la tradicional neutralidad militar de Irlanda.

Internacionales

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.