Tras haber ganado con facilidad a Polonia (2-0), en su primer partido del Grupo B, Alemania tendrá mañana frente a Croacia, en Klagenfurt (10:45 de Ecuador), un test crucial para hacerse con el primer puesto de la llave.
En la ruta que debe llevar a Alemania a la final del 29 de junio y a su primer título desde 1996, Croacia es sin dudas el obstáculo más difícil de su fase de grupos.
Con una victoria, Alemania tendrá casi con toda seguridad su billete para cuartos de final en el bolsillo.
"Sabremos tras este partido cuál es nuestro nivel. Podemos estar satisfechos de haver derrotado a Polonia, pero tendremos que mejorar, pues tenemos que medirnos a equipos de más nivel, empezando por Croacia", afirmó el alemán Michael Ballack, recordando que este conjunto venció dos veces a Inglaterra.
Ballack estima en un "80-85%" el nivel alcanzado por la Nationalmannschaft en su partido contra Polonia.
Para enfrentarse a un equipo que conocen bien con jugadores como Ivan Klasnic, Robert Kovac y Josip Simunic, que juegan en la Bundesliga, los alemanes deberían presentar un equipo similar al que ganó a Polonia, con Mario Gómez y Miroslav Klose en punta, apoyados por Lukas Podolski, que disputará con 23 años su partido 50 con la selección.
"Poldi", autor de un doblete contra Polonia, debería ser preferido de nuevo a su compañero en el Bayern Múnich, Bastian Schweinsteiger.
Por parte croata, Slaven Bilic, parece estar feliz con dejar la presión de ser favorita a Alemania.
"Tengo mucha consideración por este equipo de Alemania, Son favoritos y todos sus jugadores parecen estar en buena forma", reconoció.
Croacia espera ganar a uno de los favoritos del torneo, un equipo al que ha batido una sola vez en siete confrontaciones, pero esta victoria (3-0) en cuartos de final del Mundial-1998 con Bilic en defensa es una referencia.
El seleccionador ha recuperado en plena forma a su centrocampista Luka Modric al que había dado descanso el lunes a causa de dolores en un talón.