El organismo electoral califica de inexplicable e ilegal el adelanto de la campaña.
El presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Jorge Acosta, advirtió al Gobierno que la campaña por el referendo para aprobar la nueva Constitución aún no ha comenzado, por lo que cualquier funcionario público que realice proselitismo por el Sí o por el No será sancionado.
En una carta dirigida al secretario General de la Administración, Vinicio Alvarado, Acosta comunica que el TSE realiza, desde hace un mes, un control de los sujetos políticos, incluyendo al régimen, en torno a la campaña que “inexplicable e ilegalmente adelantan; toda esta actividad será sumada a los límites del gasto”.
Incluso le pide que envíe una circular para informar sobre la prohibición.
En el documento, Acosta le comunica a Alvarado que por disposición del pleno del TSE, la Unidad de Gastos realiza, desde hace un mes, un control de los sujetos políticos, incluido el Gobierno , en torno a la campaña que “inexplicablemente e ilegalmente” adelantan, “toda esa actividad será sumada a los límites de gastos”.
Acosta expresa su indignación y rechazo a la actitud de la funcionaria Tania Masón (MPD), quien en la sesión solemne del 29 de mayo, en Macas, “tuvo la audacia de pedir el voto por el sí a los asistentes, despreciando e irrespetando al Tribunal Supremo, en un acto que los deshonra y descalifica públicamente”.
El titular del TSE señala además que altas autoridades del Gobierno han iniciado una agresiva campaña por el Sí, y otros grupos por el No.
El sábado pasado, el presidente de la República Rafael Correa, pidió el voto por el Sí al referéndum a los habitantes de Guano (Chimborazo), donde realizó su enlace radial. Lo mismo sucedió en Marcelino Maridueña, durante su visita al ingenio San Carlos.
Para Acosta, el ejemplo del gobierno solo impone desorden y conductas arbitrarias.
Pablo Lucio Paredes
FUTURO YA
“La gente siente falta de independencia de la Asamblea por las denuncias sobre artículos que caen del cielo”.
Gustavo Darquea
PAIS
“Los medios y la Asamblea deberían comunicar cuales son los elementos fundamentales del debate, no de los escándalos”.