Celtics ganaron 108-106 a los Lakers en el segundo partido de la final por el título NBA.
Es absurdo, en un deporte colectivo, que se tenga que depender de la habilidad de un solo jugador, y eso, en gran parte, fue una de las cuatro razones porque los Lakers perdieron el segundo juego de la final NBA ante los Celtics, el pasado domingo. Estos últimos ganaron por 108-102.
No cabe duda, Kobe Bryant es un gran jugador, pero no puede ser todo en el equipo. Es perseverante en el ataque y en el primer cuarto solamente anotó 3 puntos y cometió dos faltas tontas y notorias que obligaron a Phil Jackson a sentarlo por muchos minutos.
Su habilidad defensiva se destruyó por las faltas y por las jugadas rápidas de Allen y Rondo, que moviendo la pelota de ala a ala lo dejaron muchas veces sin poder hacer coberturas adecuadas. Los Lakers fallaron en la contención porque se llenaron de faltas, Radmanovic, Bryant y Odom pecaron infantilmente desde el primer cuarto y, por el contrario, los angelinos no buscaron la penetración para provocar faltas sino que se dedicaron a lanzar desde el perímetro, fallando continuamente y siendo estatuas pegadas al suelo que poco buscaron dominar en los rebotes.
Los de Boston hicieron muy bien las cosas, primero, confirmaron tener la mejor defensa en la NBA, los relevos en las marcas fueron precisos y cuando parecía inminente que una entrada contraria terminaría en canasta no cayeron en la trampa del foul.
Luego, Rondo se dedicó a asistir a sus encestadores y no perdió la pelota una sola vez. Terminó con 16 asistencias. Garnett confirmó que es el mejor rebotador de la liga y terminó con 14 posesiones, mientras que Pierce, sin señales de una lesión, se dedicó a lanzar de afuera, terminó con 28 puntos incluyendo un 4 de 4 en tiros de tres puntos.
Ray Allen enloqueció a Bryant, lo hizo cometer 2 faltas inútiles y masacró a los Lakers con su movilidad y certera puntería.
Boston tuvo una racha de 13 a 2 puntos en el primer tiempo y de 15 a 2 en el segundo. Los Lakers reaccionaron tarde y de una desventaja de 24 puntos terminaron perdiendo por 6.
Perder por 6 como visitantes les puede dar a los Lakers el ánimo necesario para ganar hoy, el jueves y el domingo en el Staples Center y regresar a Boston para jugar como lo hicieron en el último cuarto del segundo partido, donde anotaron 41 puntos.
La clave de la recuperación de los campeones de la conferencia del oeste está en ganar hoy con buena diferencia.