El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), del presidente Hugo Chávez, rechazó este martes un pedido de Estados Unidos para que el gobierno haga "acciones concretas" frente a las FARC y denunció esas declaraciones como una trampa.
"El gobierno venezolano no puede realizar ninguna acción en un conflicto que no es de él. La acción la tiene que tomar en todo caso el gobierno colombiano, que es orientado por el gobierno norteamericano", dijo el general retirado Alberto Muller Rojas, directivo del PSUV, en una rueda de prensa.
"El gobierno (venezolano), que no tiene autorización del gobierno colombiano para nuevos contactos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) no puede actuar de ninguna manera", enfatizó, considerando que la petición del gobierno norteamericano es una trampa.
"No tenemos ninguna relación operativa con las FARC, ni la hemos tenido antes, ni se ha tenido en ninguna oportunidad, salvo en las ocasiones en que el gobierno de Colombia le ha pedido al gobierno venezolano que intervenga", añadió Muller.
El dirigente político reacionó así a declaraciones del portavoz del departamento de Estado, Sean McCormack, quien el lunes saludó el llamado que hizo el presidente Chávez por la liberación incondicional de los rehenes de las FARC.
"Son buenas palabras", dijo McCormack, pidiendo al gobierno venezolano que siga realizando "acciones concretas" y haga un esfuerzo para distanciarse de las FARC.
"Los gringos creen que uno es estúpido. Más estúpidos son ellos en creer eso. ¿Qué capacidad de acción tenemos nosotros para que el gobierno norteamericano nos pida que actuemos? El que tiene que actuar es su subalterno, el perro que ellos tienen y del cual son amos", dijo Muller en referencia a Colombia.
"Pídanle al señor (Álvaro) Uribe que cree las condiciones, los estímulos para que las FARC hagan ese acto que sería el inicio de un proceso para buscar la regularización de la guerra de acuerdo con el derecho internacional público", insistió.
El gobierno de Chávez ha sido señalado de tener vínculos con las FARC, según archivos de supuestas computadoras confiscadas al ex número dos del grupo insurgente, Raúl Reyes, abatido por el ejército colombiano en un campamento en Ecuador el pasado 1 de marzo.