Martes 10 de junio del 2008 Religiosa y Obituarios

Palabra diaria

Las cualidades de mi naturaleza espiritual fluyen en expresión gozosa.

Dulce Entrega
En dulce entrega pongo todo en manos de Dios. Permanezco en silencio. Respiro el aliento de vida y relajo todo mi cuerpo en la presencia sagrada.

No hay necesidad de decir palabras porque Dios conoce todo lo que está en mi corazón. Solo necesito estar consciente en su presencia.

El poder divino fluye por todo mi cuerpo. Me entrego a esta actividad sanadora y doy gracias de que me renueva y me fortalece ahora.

El portal de mi mente está abierto a las ideas divinas, un reconocimiento que va más allá de todo lo que yo me crea capaz de aprender. Las ideas divinas son parte de mi conciencia total. Mi espíritu se renueva. En mí reside la verdad de mi ser: Dios y yo somos uno. Mi naturaleza espiritual fluye en gozosa expresión.

Hechos 15:8
“Y Dios, que conoce los corazones, les dio testimonio, dándole al Espíritu Santo lo mismo que a nosotros”.
Religiosa y Obituarios

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.