La decisión de la Iglesia católica de no casar a pareja de novios de la localidad de Tuscia, pues el futuro marido sufrió un accidente que le dejó parapléjico e impotente, ha generado una polémica en el país.
Los jóvenes se casaron por lo civil, pero la Iglesia indica que el “problema” es que el joven es impotente, causa contemplada por el Vaticano para la anulación de un matrimonio.
La pareja, ambos de 25 años, había preparado su matrimonio por la Iglesia, pero dos meses antes de la ceremonia él sufrió un accidente de tráfico que lo dejó parapléjico.