El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, atribuyó este lunes a una "guerra comercial" las críticas que vinculan al etanol con la devastación de la Amazonia y el alza del precio de los alimentos.
Lula reiteró en su programa semanal de radio que los cuestionamientos al etanol provienen de las empresas petroleras.
"Hay una verdadera guerra comercial. Sabemos los interesos de los países que no producen etanol, o lo producen de trigo o maíz que no es competitivo, sino más caro, a diferencia del etanol de caña" de azúcar brasileño, dijo Lula.
"Los principales ataques a los biocombustibles proceden de las empresas petroleras porque no existe ninguna explicación. Por ejemplo es un gran absurdo decir que la caña de azúcar está invadiendo la Amazonia", añadió.
Indicó que Brasil no cultiva caña en la Amazonia, sino que los más cercanos a la selva son 21.000 hectáreas que están a "miles de kilómetros" de esa región.
Lula también se defendió de las críticas que su país recibe por las duras condiciones de trabajo en los plantíos de caña y que han sido denunciadas como inhumanas por sindicatos y entidades como Amnistía Internacional
"Reconozco que es muy pesado el trabajo en el corte de caña", dijo Lula. "Ahora, no es más pesado que los trabajadores que trabajan en una mina de carbón (...) que fue la base de desarrollo de muchos países europeos," afirmó Lula quien también señaló que el país está avanzando en la mecanización de las zafras.
Brasil es el segundo mayor productor mundial de etanol de caña de azúcar, apenas superado por Estados Unidos que lo fabrica a partir del maíz. Los biocombustibles han sido considerados como uno de los factores que están empujando al alza el precio de los productos agrícolas.
Brasil, que quiere afirmarse como una potencia mundial de biocombustibles, sostiene su producción de etanol no afecta su producción de alimentos puesto que la caña apenas ocupa el 1% del total de tierras cultivables del país.