- JUN. 09, 2008 - Foto - Sucesos - EL UNIVERSO
La coordinadora del proyecto, Úrsula Cox, comentó que actualmente el proyecto amplía sus beneficios para proteger a los hijos de más internas, aunque sea con asesoramiento y capacitación.
Explicó que en el caso de las extranjeras o reas sin familia cercana, los menores ingresan al acogimiento institucional, donde les brindan las mismas garantías que los familiares.
La edad máxima para pertenecer al programa son los 17 años, o hasta que su madre salga de la Penitenciaría y se reinserte a la sociedad.
Sin embargo, el programa los acoge seis meses después de que la rea recupera su libertad, hasta que se establezcan económica y psicológicamente.
Dentro del proyecto también existen técnicos y educadores que preparan a la comunidad que los rodea.
El trabajo se realiza en escuelas, iglesias y centros de salud, pues la idea es que todo el entorno donde vive el menor sea para su beneficio.
En Guayaquil, Niños libres tienen el apoyo de la Fundación Semillas de amor y Jesús por los niños del Ecuador. La entidad se preocupa además de capacitar a los participantes del proyecto, para que puedan cumplir con el objetivo.