La Revista - Logo
Edición del DOMINGO 8 de Junio del 2008 EL UNIVERSO inicio e-mail
::::::::: M E N Ú ::::::::::
    Portada
    Naturaleza
    El Tema
    Piqueo de la semana
    Consultorio
    Dr. Tecno
    Lo Nuevo
    Columnistas
    Gente de cine
    Cuerpo y Alma
    Destino
    El Aguacate
    Gastronomía
    Libros
    Vivienda
    De Cine y Del Resto
    Salud
    Cocina de Patricia
Consultorio 
Continuaciones
¿Tuvo solución?
Imprimir esta noticia Enviar noticia por e-mail
‘Mi hijo es muy delicado’
Hace dos años les envié una carta porque tenía inquietudes sobre la sexualidad de mi tercer hijo (en esa época tenía seis años), pues cada vez que lo observaba creía que podía tener rasgos homoxesuales.

Su comportamiento nunca fue un tanto rudo como el de sus hermanos mayores a la hora de hacer algún deporte o jugar,  era todo lo contrario: Demasiado delicado para correr, caminar, tocar las cosas, en fin. Incluso, sus hermanos lo molestaban cuando decía que no le gustaba jugar con las niñas, menos con la pelota.

Bueno, me alegré mucho al obtener una respuesta positiva de la psicóloga de su staff, porque comprendí que a pesar de tener cuatro hijos varones no necesariamente su comportamiento tenía que ser similar. Decidí buscar ayuda profesional. Como no tenía dinero lo llevé a a un profesional más económico y después de recibir las sugerencias, tanto para mi pequeño y la familia, despejé totalmente mis dudas. Mi hijo no era gay, él solo es un niño introvertido, un tanto delicado a pesar de ser varón. Su único problema es que necesitaba reafirmar su personalidad en cuanto a sus gustos y preferencias.

Puedo asegurar que vale la pena ir a terapia psicológica, al menos a mi me dio mucha tranquilidad.
Sofía
Guayaquil



Adormecimiento del rostro
Siguiendo las recomendaciones de dos especialistas, un neurólogo y un traumatólogo, al que ustedes consultaron, me hice hace un año unos exámenes para hallar cura a mi problema: La sensación de adormecimiento del rostro, lengua y mano.

Les comento que aún no la encontré y mi problema se sigue manifestando en estados de total calma o cuando desarrollo cualquier actividad esta se intensifica, especialmente si tengo cierta presión a mi alrededor. Ya sea esta laboral, familiar y económica.

Como medida alternativa decidí acudir a un naturista. Él me recomendó más descanso, menos estrés, cambiar mis hábitos alimenticios y practicar más deporte. Por mi bienestar físico espero dejar el exceso de trabajo y la falta de sueño, porque en realidad  temo una posible parálisis facial o mucho peor un derrame cerebral.
Paul Echeverría
Guayaquil



Envíenos sus comentarios recordándonos su caso y lo acontecido después de las consultas.

© Derechos Reservados 2004 Compañía Anónima EL UNIVERSO. Todos los Derechos Reservados