El presidente Rafael Correa aclaró ayer, en Guano (Chimborazo), que nunca ha desestimado al movimiento indígena.
De esta forma respondió al malestar de un sector de la provincia, que rechazó las declaraciones del Je fe de Estado, vertidas el 12 de mayo pasado, en las que minimizó el peso político de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie).
Esta organización –en contra de la posición del Gobierno– exige que la Asamblea Constituyente apruebe el consentimiento previo, vinculante e informado de las comunidades en la explotación de recursos naturales en su territorio.
El asambleísta León Roldós (RED) expresó que el Presidente “no puede decir hoy blanco y mañana negro”. Se refiere a que Correa, cuando era candidato hizo público a través de la web
www.rafaelcorrea.com su respaldo al acuerdo de las Naciones Unidas (ONU) para la protección de los pueblos indígenas. En una parte de ese comunicado dice que se compromete “a impulsar de manera decidida en la Asamblea... la actualización, profundización y desarrollo de los derechos de los pueblos indígenas, que reivindican para sí el derecho a la autodeterminación en sus territorios..., a una efectiva consulta, participación y al consentimiento previo informado, antes del inicio de toda actividad de desarrollo o inversión que pueda afectar su proyecto de vida común”.
Ahora, Correa, en su calidad de presidente, se opone al consentimiento previo y vinculante. El tema aún debe ser tratado en segundo debate por el pleno de la Constituyente.