- JUN. 08, 2008 - Foto - Religiosa y Obituarios - EL UNIVERSO
#1
El mensaje de la Palabra de Dios
El mensaje central es la palabra exigente de Jesús. “Sígueme”, como algo indiscutible e inapelable; Jesús llama con el mismo tono imperativo de Yahvé.
La elección de Dios está marcada no por los méritos previos de la persona, sino por la ley del amor: Jesús busca a los pecadores porque están más necesitados.
Y frente a esa llamada imperativa, destaca la respuesta generosa dada en plena libertad y obediencia.
#2
¿Qué compromiso nos pide el Señor?
Ver a los “pecadores” con los ojos de Dios, acercarnos a ellos para que vean, a través de nuestra vida, que sí es posible otra manera de vivir. Acercarnos a ellos para hacer con ellos, lo que haría Jesús.
Desde nuestro puritanismo nos escandalizamos farisaicamente ante “nuestros pecadores”: alcohólicos, drogadictos, adictos al juego, los que han hecho del sexo un negocio-placer...
Pero ¿tenemos la suficiente estatura moral para hacerlo? ¿No están en esos grupos nuestros hijos(as), nuestro(a) esposo(a), nuestros hermanos(as)?
Jesús se acercó a los pecadores y en un diálogo personal y profundo con ellos, les ayudó a descubrir, desde la realidad de su vida, las posibilidades de cambio, y todos se decidieron a resucitar a una vida nueva.
Si Cristo sigue llamando a los pecadores es porque quiere convertirlos en apóstoles.
Desde la fe todo es posible, pero utilizando todos los recursos de la ciencia. Necesitamos menos jueces que condenen, y más amigos(as), hermanos(as), esposos(as), que acojan, que perdonen, que amen, que tiendan una mano.
La familia es clave en este proceso regenerativo: el ejemplo de los padres que luchan para cambiar, el testimonio paterno de una vida sana, plena y feliz.
#3
¿Cuál es mi respuesta, hoy?
* ¿Has sentido en algún momento de tu vida, una llamada imperativa como la que hizo Jesús a Mateo? ¿Cómo has respondido?
* ¿Descubres en los sacramentos las manos y la voz de Jesús llamando y sanando?
* ¿Te identificas como creyente y no eres consciente de que puedes y debes luchar para cambiar tu vida?
* ¿Cuál es tu vicio-pecado más grave?
EVANGELIO
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Asamblea: Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado a su mesa de recaudador de impuestos, y le dijo: “Sígueme”. Él se levantó y lo siguió. Después, cuando estaba a la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores se sentaron también a comer con Jesús y sus discípulos. Viendo esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: “¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?” Jesús los oyó y les dijo: “No son los sanos los que necesitan de médico, sino los enfermos.
Vayan, pues, y aprendan lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”.
Palabra de Señor.
Asamblea: Gloria a ti, Señor.