Saludar, sentarse, traer objetos, acudir al llamado y caminar al lado del amo, son los trucos principales.
“Samuel (un pastor alemán de un año) camina en dos patas con una pelota de tenis en el hocico. Parece un payaso y se convierte en el centro de atención en las reuniones familiares”, relata con emoción su dueña Vicky. Estos trucos, como ella los llama, el animal los aprendió desde que tenía los dos meses jugando y sin maltratos.
La constancia y el ingenio fueron las armas que utilizó para educarlo, dice.
Tres entrenadores consultados indicaron que es posible lograr buen comportamiento del can en cualquier lugar. Ellos pueden aprender a sentarse, saludar, quedarse quieto en el lugar donde se le indique, acudir al llamado y caminar al lado del propietario.
Pero, señalan que no todos los perros asimilan los conocimientos de la misma manera, por ello es necesario hacer un estudio previo de su psicología, genética (saber cómo eran sus padres) y comportamiento, explica el entrenador Darwinson Plaza.
Si el can nunca ha salido a caminar a la calle, se debe empezar por colocarle primero un collar atrás de las orejas y que no lo asfixie. Luego se lo saca abrazado (si es pequeño), unos 15 minutos para que vea el ambiente de la calle. Si no se asusta se lo coloca en el piso para que empiece a caminar con el dueño. Así se intensifica de poco el tiempo en el cual el perro va a permanecer en la calle hasta llegar a los 45 minutos descansando cada 15, comenta Plaza.
“La mascota siempre debe caminar por el lado izquierdo, junto a su propietario. Esta actividad se la hace tres veces por semana”, manifiesta.
Por cada logro o actividad que realice bien se lo debe elogiar o premiar, expresa Cristhian Valarezo. “Una caricia es lo primero que se les da. También se acompaña el gesto con galletas, croquetas o pedacitos de comida que le gusten”, afirma.
La repetición a diario es la mejor manera de enseñarles.
Para que aprendan a atrapar objetos hay que lanzarle el juguete o pelota a un determinado sitio; la mascota debe acudir a verlo. “Luego el amo lo llama para que le entregue el artículo sin temor y cuando lo suelte hay que devolvérselo para que no crea que se lo van a quitar”, explica Omar Chung.
Es preferible que reciba las órdenes con palabras en inglés, que son más cortas, por ejemplo: back down (echarse), sit (sentarse), hands (dar la mano), o si prefiere en español. Lo importante es que el tono sea enérgico, coinciden los entrenadores.
No se les debe pegar o asustarlos si no hacen caso porque se les puede dañar el temperamento. Si son muy dañinos se puede optar por colocar olores que no les agrade en los muebles o armarios o sonando un periódico enrollado en el piso.
Necesidades en un solo lugar
Moje con el orine del perro un periódico y llévelo al sitio donde quiere que haga su deposición. Siempre tiene que ser en el mismo lugar. Si no hace caso, rocíe líquidos quitaolor allí donde busca para hacer sus necesidades.
Para que no coma de extraños
Háblele fuerte cuando le den alimentos. Si no hace caso coloque ají, pimienta, ajo o aliños que le desagraden. Más informes con Darwinson Plaza al 094 758 793 y Omar Chung al 094 601 964.