El coco es un ingrediente básico en la cocina exótica asiática.
El coco, una fruta de dulce sabor, puede convertirse en un perfecto aliado a la hora de prepararlo con langostinos en una receta que dejará encantados a quienes tengan la dicha de probarla. Se trata de una creación culinaria de Joe Peñafiel Ramos, chef ejecutivo del Howard Johnson Hotel & Suites Guayaquil (av. Tanca Marengo), muy sencilla y de rápida preparación; ideal para servir como plato fuerte en un almuerzo, merienda o cena.
La receta se llama langostinos apanados con coco y coulis de mora, y requiere de: 960 gramos (gr) de langostinos, 500 gr de harina de trigo, 8 huevos batidos, 800 gr de coco seco rallado, 3 limones, sal y pimienta al gusto, 250 gr de arroz cocinado, 150 gr de arvejas congeladas, 150 gr de crema de leche, 100 gr de queso mozzarella, 100 centímetros cúbicos (cc) de caldo de pollo, 300 gr de zuquinis amarillos, 400 gr de moras licuadas y cernidas, maicena y azúcar, 300 cc de agua.
Listos los ingredientes, hay que sacar las cabezas a los langostinos y pelarlos (dejar la cola), retirar las venas que tienen arriba. Después condimentarlos con sal, pimienta y limón; empanarlos en la harina, el huevo batido y el coco rallado, y dejarlos en la refrigeradora.
Poner a hervir el caldo de pollo, incorporar la crema de leche y cuando se reduzca un poco el líquido poner sal, pimienta, arroz y queso, y mezclar.
Luego, freír los langostinos en abundante aceite caliente. En una cacerola calentar el jugo de la mora con agua y azúcar, y cuando empiece a hervir agregarle la maicena diluida en un poco de agua para que espese. Cortar los zuquinis en rodajas y saltearlos con aceite de oliva, condimentar con sal y pimienta. En un plato colocar el arroz, los zuquinis, la salsa de mora (en algún recipiente pequeño) y los langostinos fritos.
Según el chef ecuatoriano Joe Peñafiel (24 años), la receta es de su autoría y se podría incluir en el menú del restaurante del hotel Howard Johnson. Es una entrada fuerte hecha con productos ecuatorianos.
El coco además de ser una fruta con muchos usos culinarios en cientos de lugares del mundo, tiene propiedades desinflamatorias, es deurético y laxante natural, especialmente si se lo consume puro.