Padre de gendarme asesinado por un delincuente lamenta su muerte. Este año han caído 12 policías.
El policía Rodolfo Proaño Marín fue asesinado la noche del jueves pasado en las calles José Mascote y Colombia, al sur, por uno de los cuatro delincuentes que minutos antes le robaron un celular a un ciudadano.
El gendarme recibió un tiro en el rostro cuando realizaba el operativo de captura.
Franklin González, compañero del fallecido, quien manejaba el patrullero Chevrolet Grand Vitara G-151, señaló que uno de los hampones, que se movilizaba en un taxi Lada, se bajó del carro y disparó contra el patrullero.
Como buscando consuelo a su dolor y a la vez hacerle un homenaje póstumo a su hijo policía, ayer, Omar Proaño lucía la camisa de parada de Rodolfo Proaño Marín.
“Desde pequeño siempre soñó ser pistolero, pero yo nunca quise que él fuera policía”, repetía con insistencia el anciano, mientras aguardaba afuera de la capilla ardiente que se levantó en el Comando Guayas Nº 2, donde amigos y familiares se acercaban a darle el pésame.
En el interior, las escenas de dolor y desconsuelo eran notorias. La esposa del gendarme, Jeaneth Angulo, lamentaba haberlo perdido y quedarse sola con sus dos hijas.
“Por qué tuvo que pasarle eso”, se preguntaba llorosa la mujer, mientras observaba el féretro resguardado por cuatro compañeros de su esposo.
Euclides Mantilla, jefe del IV Distrito de la Policía; y Édgar Machado, comandante del comando Guayas, quienes asistieron al velatorio del uniformado, se mantuvieron en que el índice delincuencial en la ciudad de Guayaquil ha bajado.
“No voy a hablar del tema. Solo compare las estadísticas de este año con las del año pasado y verá que los robos agravados han bajado”, dijo Mantilla, quien junto a Machado le dieron el pésame a la familia del gendarme asesinado.
Sin embargo, la muerte de Proaño Marín fue provocada por un delincuente.
Franklin González, compañero del occiso, quien manejaba el patrullero Chevrolet Grand Vitara G-151, señaló que uno de los cuatro hampones que se movilizaban en un taxi Lada, de placas GAS-920, se bajó del carro y abrió fuego contra el patrullero.
“Nos rebasaron, uno se bajó del carro y nos disparó de frente”, comentó González, quien aseguró que escuchó unas siete detonaciones. “Buscamos protegernos con mi compañero -continuó- pero el esfuerzo no sirvió”. Lamentó que uno de los proyectiles alcanzó a impactar en el rostro de Proaño, quien falleció dentro de la patrulla.
Tras el ataque, otros policías llegaron al sitio y lograron aprehender a dos de los cuatro delincuentes, que fueron identificados como Carlos Elías Lavayen Pratt, (a) Gordo Elías, quien supuestamente disparó contra el gendarme; y Víctor Arias Romero, que aseguró ser taxista.
En tanto, otros dos antisociales, uno de ellos una mujer identificada como N.N. (a) La Patucha Colorada, lograron huir del lugar tras la balacera.
Mientras tanto, Lavayen y Arias fueron trasladados hasta los calabozos de la Policía Judicial del Guayas (PJ-G) y el cuerpo del gendarme a la morgue.
En el parte policial se indica que Lavayen, quien sería el autor de los disparos -según los testigos- salió de la Penitenciaria del Litoral hace cinco meses y estuvo internado hace 60 días en el hospital Luis Vernaza con una herida de bala.
Rodolfo Proaño Marín era oriundo de la parroquia Picoazá, ciudad de Portoviejo, provincia de Manabí, donde sus familiares lo trasladaron ayer para ser sepultado hoy en el cementerio de esa localidad.
Óscar Palma, sobrino de la víctima, comentó que el gendarme llevaba quince años de servicio en la institución policial y vivía en Los Vergeles, en el norte de la ciudad.
Cronología
2008, enero 8
Cristian Villa Ruiz, de 26 años, de Antinarcóticos, fue herido de un tiro mientras merendaba en la Octava y Pancho Segura, cuando delincuentes quisieron quitarle sus pertenencias.
2008, enero 15
Luis Franklin Oña, policía de 45 años, fue encontrado apuñalado en el cantón Sigchos el día de su boda. Sus partes íntimas estaban cercenadas, al parecer por venganza de una ex novia.
2008, enero 15
Juan Carlos Cedeño Angulo murió en un enfrentamiento contra una banda de secuestradores, en un hotel de Esmeraldas.
2008, febrero 23
Fernando Carlosama fue asesinado en la vía Tena-Archidona, cuando perseguía a tres delincuentes que habían asaltado a una mujer.
2008, abril 17
Junior Jacinto Dávila Velasco, de 24 años, murió al intentar frenar un asalto en un almacén en La Florida, norte. El agente no tenía balas.
2008, mayo 10
Víctor Sigüenza Sánchez, sargento de Policía, de 50 años, fue asesinado de un disparo por sujetos no identificados en Cañar.
2007, noviembre 6
Fernando Vera Cedeño, de 24 años, murió en un asalto cuando se movilizaba en una camioneta Datsun por la vía Picoazá-Jaramijó.