- JUN. 06, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
Porque eso es lo que hemos dicho los guayasenses y los guayaquileños, que no queremos que el centralismo acabe con su autonomía; que es nuestra. Y sin embargo, permitimos que poco o nada se haga para corregirla, con lo cual ocurren vergüenzas como esta que estamos comentando.
Cierto es que la CTG hace más de un año está en manos de quienes no la desean próspera sino sometida al centralismo. Asumieron el control de su directorio para que todo siga igual. Pero eso no nos exime de la responsabilidad de presionar para que haya cambios. Queremos los mejores vigilantes, los más honestos, y que se les dé el mejor trato posible y oportunidades de progresar. Pero eso es todavía una meta. Hay mucho que hacer. La CTG es nuestra, así que no permitamos que la sigan destruyendo.