La lesión bucal extirpada al ex presidente peruano Alberto Fujimori es de naturaleza cancerígena, aunque no presenta ramificaciones, dijeron este viernes su hija mayor y su médico de cabecera.
Fujimori, de 69 años, enfrenta un juicio por cargos de abusos a los derechos humanos y corrupción durante su Gobierno entre 1990 y el 2000.
"Los médicos nos han explicado que la leucoplasia extirpada es de naturaleza cancerígena", dijo la legisladora Keiko Fujimori, hija mayor del ex mandatario, en una conferencia de prensa.
La legisladora afirmó que su padre recibió la noticia "con tranquilidad" y que está dispuesto a continuar con el proceso judicial en su contra, que se reanudará el miércoles.
Por su parte, el médico de cabecera del ex presidente, Alejandro Aguinaga, explicó que Fujimori deberá ser sometido a controles constantes, pero que no se ha considerado practicarle una quimioterapia.
"Se trata de un carcinoma, pero los márgenes están libres y no hay ramificaciones", dijo Aguinaga a Reuters en una conversación telefónica.
Fujimori permanece internado en el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN) de Lima, mientras se recupera de una operación quirúrgica debido a una leucoplasia, un trastorno de las membranas mucosas de la boca que en algunos casos deriva en cáncer.
Decenas de simpatizantes de Fujimori llegaron a la sede del INEN portando globos y velas para expresarle su respaldo.
"No voy a responder políticamente a quienes se burlaron de mi padre y de mi familia diciendo que nosotros estábamos exagerando. Lo importante ahora es que a mi padre le han extirpado este cáncer y que él se encuentra bien de ánimo", agregó la hija del ex presidente.
El ex mandatario, quien fue extraditado en septiembre del año pasado desde Chile, tiene como centro de reclusión un cuartel policial ubicado en un barrio pobre de Lima, donde también transcurren las audiencias de su juicio.
Entre las acusaciones que enfrenta Fujimori figuran la matanza de 25 personas a manos de agentes del Estado y el secuestro de opositores a su Gobierno.
La fiscalía ha pedido una pena de 30 años de prisión por los cargos de abusos a los derechos humanos, aunque Fujimori ya fue condenado a seis años de cárcel por un caso de registro ilegal de la vivienda de su ex jefe de espías para supuestamente extraer videos que lo relacionarían con la corrupción.