- JUN. 06, 2008 - Foto - El País - EL UNIVERSO
CUENCA. Los bomberos controlaron en la madrugada de ayer el incendio en el edificio de las calles Sucre y Padre Aguirre.
Un viejo edificio patrimonial fue consumido por el incendio. Se indagan las causas.
Cuando faltaban 20 minutos para las 20:00 del pasado miércoles, Hugo Campos era el último en salir del edificio colonial ubicado en la esquina de las calles Sucre y Padre Aguirre, detrás de la Catedral de la Inmaculada. Antes de abandonar el lugar se percató de que todas las luces estuvieran apagadas.
Pero dos horas más tarde volvió al lugar luego de una llamada a su celular que le informaba que el inmueble, considerado parte del inventario de Patrimonio Cultural y donde rentaba una oficina, se incendiaba.
A más de él, centenares de curiosos y otros arrendatarios llegaron a la vieja casona que fue construida hace más de un siglo, según Cristóbal Guerrero, su propietario, quien prefirió guardar silencio.
La primera llamada de auxilio que recibió el Cuerpo de Bomberos fue a las 22:00 y cuando una patrulla hizo la inspección no halló nada. Pero luego de unos minutos notaron que de la cúpula ubicada en el cuarto piso salía humo.
Entonces llamaron refuerzos y tras romper la puerta principal de acceso, tres miembros de la casaca roja ingresaron al inmueble y se percataron de que el fuego consumía internamente los cuatro pisos de la casona, según Mauricio Siguencia, maquinista de los bomberos.
Paralelamente a esta acción, otro bombero accedió por una escalera al techo y al pisarlo este se desprendió y después de pocos minutos colapsó completamente, pero sin causar heridas al uniformado, dijo su compañero Fernando Figueroa.
Por esa razón el ingreso de los uniformados no fue posible y se optó por colocar las mangueras en una de las azoteas de la Catedral de la Inmaculada y desde allí impulsar el agua al techo.
Dos horas después se rompieron algunas puertas de los balcones y ventanas de la segunda y tercera plantas del edificio y por allí ingresaron los bomberos, pero la madera de los aleros, cielo raso y pisos estaba completamente destruida.
A la 01:00 de ayer, Eduardo Suárez, comandante del Cuerpo de Bomberos, dijo que el fuego estaba controlado, pese a que por las ventanas rotas del tercer piso se observaba cómo ardían los troncos que separaban esas oficinas de la cuarta planta y el humo persistía.
“No podemos echar más agua porque el edificio está construido con cal, ladrillo y madera, y puede colapsar en su totalidad”, dijo Fernando Figueroa, mientras Xavier Carpio mostraba que en el interior solo quedaban partes de las gradas.
Hoy se espera una reunión en el Municipio para conocer las causas del siniestro.
INCENDIO: Inmueble
Pérdidas
El monto de las pérdidas aún no se ha calculado.
Emergencia
Ayer, a las 07:00, los bomberos nuevamente acudieron al inmueble porque el fuego se reavivó. Esta zona del Centro Histórico fue acordonada.