Viernes 06 de junio del 2008 Sucesos

Rescate de niña en medio de tragedia

CUENCA

http://src.eluniverso.com/2008/06/06/0001/10/files/06-06-08-a01-032500.jpg

Un volcamiento truncó ayer las vacaciones de Michell Parra Castillo, de 5 años, quien llegó de EE.UU., pero resultó herida en esa tragedia. Cuatro familiares fallecieron.

Una menor que vino de Estados Unidos sufrió leves heridas, mientras sus cuatro familiares fallecieron.

A las 10:10 de ayer fallecieron cuatro personas en el km 14 de la vía Cuenca-Molleturo-Naranjal, cuando una camioneta Toyota Hi-Lux, placa GPY-035, que era conducida por Segundo Miguel Yupa Castillo, se volcó y cayó al río Tomebamba.

El conductor falleció instantáneamente, al igual que su hija Sonia Castillo y sus consuegros Miguel Parra y Julia Cárdenas, quienes habían viajado a Guayaquil en la madrugada para recoger en el aeropuerto a su nieta Michell Britany Parra Castillo, de 5 años, la única sobreviviente del accidente.

Carlos Galván, conductor de un camión que transporta víveres desde Guayaquil, fue el primero en llegar al sector de Llulluchas y ver el carro en el cauce del río Tomebamba.

“El chofer de ese carro (accidentado) me rebasó varias veces desde el kilómetro 100 más o menos y la última vez lo hizo hace unos dos kilómetros. Yo lo vi salirse de la vía en una curva anterior y bajé la velocidad. No podía creer que llegara al río, cuando hay unos 15 metros desde la carretera hasta el cauce”, lamentó Galván.

Cuando estaba en el margen izquierdo de la vía dice que observó que de la cabina trasera de la camioneta verde, que se aplastó en el lugar del conductor, una niña salía a gatas y golpeaba el vidrio, “desde aquí se veía cómo la pequeña lloraba y gritaba”, comentó.

Hugo Gutama, oriundo de la comunidad Tamarindo y quien se encontraba en el camión de Galván a quien pidió un “aventón”, se sacó los zapatos y el pantalón y cruzó el río hasta el vehículo. Abrió la puerta trasera y halló a la niña descalza, en pijama y con una chompa rosada que la cubría.

Gutama tomó un bolso y una mochila que estaban junto a la menor, la cargó en su espalda y con la ayuda de un cabo que le lanzó Galván la rescató, pero no pudo hacer lo mismo con sus cuatro acompañantes pues todos fallecieron por el impacto.

En el sector no existe población y tampoco señal de telefonía celular, por lo que Galván y Gutama salieron a la vía a pedir ayuda a los transportistas que iban a Cuenca, para que llamaran a la Policía y atendieran a la niña que se quejaba de dolor.

“Mi papi está en la casa y mi mamá también”, decía la niña, quien hablaba en inglés, pero entendía español porque respondía todas las preguntas. Entre otras cosas dijo que sus padres viven en Estados Unidos y que venía a pasar vacaciones con sus abuelos en Ecuador.

A los 40 minutos del incidente, un equipo de la Cruz Roja llegó con una ambulancia y un carro de rescate. Verificaron el estado de salud de la pequeña Michell, quien tenía moretones en la pierna y sangre en el rostro, por eso la llevaron al hospital Vicente Corral Moscoso.

El rescate de los cadáveres se tornó difícil. El primero en ser llevado a la orilla fue el de Segundo Criollo, luego el de su hija Sonia y por más de dos horas se complicó la recuperación de los cuerpos de Miguel Parra y Julia Cárdenas. Se necesitó una grúa para que moviera el vehículo y facilitara la labor.

María Criollo, tía de Michell, fue el primer familiar en enterarse del accidente. Un rescatista que halló un papel con un número de celular junto a la cédula de su padre la llamó.

A las 14:00 se dirigió al lugar del percance y confirmó que los padres de la niña, Juan Parra y Lucía Castillo, residen en los Estados Unidos hace más de una década y tienen otras dos hijas, Avelín y Leslie, que por sus estudios no vinieron ayer.
Sucesos

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.