Viernes 06 de junio del 2008 | 14:00 Sucesos

Hampa cobra vida de policía en Guayaquil

El cabo Rodolfo Proaño fue asesinado anoche cuando cumplía su labor de patrullaje en el centro de Guayaquil.

El hecho ocurrió cuando el gendarme patrullaba la ciudad y en las calles José Mascote y Colombia, centro de la urbe, presenció un asalto de un teléfono celular a un transúente. De inmediato, intentó detener a los delincuentes pero uno de ellos le disparó en el pecho.

Luego se produjo una balacera antes de que los dos uniformados que acompañaban al occiso lograran capturar a dos de los tres antisociales. Ellos fueron identificados como Paúl Romero, fichado por robo agravado y quien hace cinco meses salió de la Penitenciaria y Carlos Elías Lavayen, alias "El gordo". Además, una mujer está prófuga.   

El jefe de Policía del Guayas, Euclides Mantilla, dijo que se investigará el hecho y no se dará el brazo a torcer ante la delincuencia. "No vamos a desmayar. La Policía no va a permitir este tipo de actitud delincuencial", aseguró en Teleamazonas.

El cabo Rodolfo Proaño, oriundo de Portoviejo, provincia de Manabí, tenía doce años en la Policía Nacional. Estaba unido con Yolanda Hurtado y deja dos hijos en la orfandad.

Sus restos son velados en la capilla ardiente en el Regimiento Guayaquil.

Con Proaño, son doce los uniformados que han sido asesinados en lo que va del año.
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