Los ministros de Interior de la Unión Europea (UE) aprobaron este jueves en Luxemburgo la denominada "Directiva Retorno", que establece nuevas reglas de detención y expulsión de clandestinos hallados en la Unión Europea, la cual deberá ser avalada por el Europarlamento, anunció la presidencia eslovena de la UE.
Duramente cuestionada por organizaciones de defensa de los derechos humanos y ciertos partidos políticos, la "Directiva Retorno" obliga a las autoridades nacionales de los 27 miembros de la UE a elegir entre legalizar a los inmigrantes ilegales o expulsarlos.
Esta expulsión o "alejamiento", como pretende llamarlo Bruselas, se hará en avión y debe ser "voluntario dentro de los posible", aunque en caso contrario se reconocerá el uso de la fuerza como una necesidad, así como la posibilidad de recurrir a un periodo de detención de 6 a 18 meses.
Los ministros acordaron que los inmigrantes ilegales puedan ser detenidos por hasta 18 meses y afronten una prohibición de entrada al bloque de cinco años, una iniciativa que los críticos dicen que minará los derechos humanos.
La "Directiva Retorno" se enmarca en un proceso de organización y endurecimiento de la política migratoria de la UE que debería acentuarse durante la futura presidencia francesa del bloque en el segundo semestre de 2008 a partir de un "pacto europeo" impulsado por París.
La ley debe ser votada por el Parlamento Europeo en julio.
La asamblea está dividida, y los parlamentarios del bloque dicen que la votación será ajustada.
Los conservadores y muchos liberales apoyan la medida, mientras que socialistas, ecologistas y un grupo encabezado por los comunistas quieren introducir cambios, dijo un oficial de la UE.
"El objetivo con el que hemos trabajado ha sido que sea más eficaz la lucha contra la inmigración clandestina, al mismo tiempo que se garantizan los derechos de todas las personas", señaló la secretaria española de Inmigración, Consuelo Rumí, a RNE.
El límite de 18 meses es mayor que la detención máxima en dos tercios de los 27 países del bloque. Aunque las naciones pueden mantener un límite más bajo si quieren, los grupos de derechos humanos dicen que alentará a las autoridades a encarcelar más tiempo a los inmigrantes ilegales.
La Comisión Europea estima que hay hasta 8 millones de inmigrantes ilegales en el bloque. Más de 200.000 indocumentados fueron arrestados en la UE en la primera mitad de 2007, y menos de 90.000 han sido expulsados.
La nueva ley permite que los menores sean detenidos, aunque dice que deben serlo por el periodo más corto posible.
En la actualidad, los inmigrantes ilegales no pueden permanecer arrestados durante más de 40 días en España y un año en Hungría, según datos de la Comisión Europea.
En Alemania son 18 meses, mientras que ocho países de la UE que tienen límites mayores o ninguno, necesitarían introducir la nueva legislación de la UE.
Los parlamentarios socialistas del bloque quieren que el límite se establezca en un máximo de seis meses, dijo la legisladora de la UE Martine Roure.
"La votación (en el Parlamento) será muy ajustada (...) Nadie puede decir qué ocurrirá", dijo Roure.
"Aceptar la directiva propuesta tal y como está minará gravemente los derechos fundamentales de los individuos implicados", dijo por su parte el Consejo Europeo de Refugiados y Exiliados (ECRE, por sus siglas en inglés) en un comunicado conjunto con Amnistía Internacional.