- JUN. 05, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
Cuando un enfermo llega a emergencia en un hospital, recibe allí los primeros cuidados, pero luego, a los pocos días e incluso horas, se lo deriva al área de salud que corresponda. Lo contrario demostraría que el médico no dispone de recursos para atajar el mal y llevar al paciente a una fase de estabilización y recuperación.
Por lo visto eso es lo que ocurre en las áreas declaradas en emergencia, sobre todo si tomamos como ejemplo la Penitenciaría del Litoral, donde acaba de renunciar un nuevo directivo, que aduce razones personales pero que seguramente –como tantos otros– en realidad está reaccionando ante el estado de descalabro moral que allí reina.
La emergencia dura meses y meses porque ni siquiera las medidas inmediatas se adoptan aún.