Al momento se realiza un desfogue artificial para poder evacuar las aguas represadas.
Con asombro, Sebastián San Martín observó la laguna que se formó desde hace quince días en la comunidad Chunazana, tras un deslizamiento de más de 40 millones de metros cúbicos de tierra, sobre la quebrada Curiquingue.
“Antes, aquí solo había pajita, ladera y puro cerro. Ahora hay tanta agua”, mencionó San Martín, un campesino que llegó desde Gualal, una comuna del cantón Girón.
“Dijeron que el agua ha de salir con fuerza y se ha de llevar los potreros y el ganado, pero ya veo que están construyendo un canal y con eso no va a pasar nada malo”, manifestó el hombre, mientras intentaba proteger su cuello del intenso frío que hace en este sector.
En efecto, al momento técnicos del Consejo Provincial limpian la cresta del dique.
“La intención es que en 15 días se incremente el embalse y el agua empiece a pasar por un canal para desfogue, a través de un cauce natural”, explicó Jaime Sinchi, técnico de obras.
Según Sinchi, el canal tiene forma de trapezoide, con una base inferior de 5 metros y la superior de 15; una altura de 5 metros más, para que el agua salga sin violencia y se evite la destrucción de terrenos aguas abajo del represamiento.
El canal se construye sobre la masa de tierra deslizada, que según técnicos de la Universidad de Cuenca, es sólida.
Explican, además, que por la magnitud del derrumbe el caudal de agua no podrá romperlo intempestivamente.
Al momento son 80 mil metros cúbicos de agua embalsada, con lo que el espejo formado se encuentra en 3.002 metros sobre el nivel del mar y que por las lluvias crece diariamente hasta un metro.
Por eso se espera que en quince días, el espejo suba hasta la cota, es decir, 3.030 metros sobre el nivel del mar, y se produzca el desagüe.
El incremento del caudal forma un nuevo espejo de agua hacia el costado derecho de la vía, ya que se filtra a través de una alcantarilla, y esto preocupa a los técnicos porque está a punto de cubrir otro tramo de la carretera La Ramada-Girón, que quedó bajo el derrumbe.
Para que la maquinaria pueda llegar hasta la cresta del dique y continúe con los trabajos del canal, se limpia parte del derrumbe, de modo que los equipos puedan ingresar desde el cantón Girón, ubicado aguas abajo del embalse.
Para Edmundo Carrasco, morador, la quebrada Curiquingue tiene varios afluentes y mientras continúen las lluvias, el embalse seguirá creciendo y se puede romper el dique.
DETALLES: Estudio
Antecedente
Técnicos de la Universidad de Cuenca descartaron que este fenómeno tenga características similares al de La Josefina, ocurrido hace 15 años, cuyo embalse se perforó con misiles para impedir que crezca e inunde poblaciones, pero su desagüe arrasó con poblaciones de Paute.
Caudal
Luis Matute, técnico de la Universidad de Cuenca, explicó que el caudal de ingreso aguas arriba de este embalse es de 800 litros por segundo, menos de un metro cúbico por segundo, lo que no alcanzará a romper el dique. Lo que les preocupa es la erosión del terreno.