- JUN. 03, 2008 - Foto - El Gran Guayaquil - EL UNIVERSO
A pesar de que no domina el idioma inglés, “ni siquiera las expresiones”, admite Carmelina, siempre está dispuesta a colaborar con el hospedaje de los voluntarios extranjeros que llegan a la cooperativa Mariuxi Febres Cordero para ayudar en la construcción de viviendas en el sector.
Tras haber albergado a un canadiense, mexicano, argentino, peruano y estadounidense, relata que guarda jocosas anécdotas derivadas de las confusiones por los idiomas.
La que más recuerda con mucha gracia es la famosa ‘sopa de gente’ que un voluntario estadounidense creyó que Carmelina le ofrecía para comer.
“El gringuito me decía people (gente, en inglés). Como esa palabra se pronuncia pípol y yo no sabía el significado, yo entendí pollo, así que le preparé una sopa de pollo para el almuerzo. Cuando se lo serví le decía: sopa de pípol, pero él se asustó y salió de mi casa”, explica aún con risas Carmelina.
Comentó que el voluntario regresó después con Ericka Smith, una de las coordinadoras de la Iglesia Congregacional de Branford, movimiento que trabaja en el proyecto de las viviendas y hasta ahora se ríen cada vez que recuerdan aquella experiencia.