El triple campeón Rafael Nadal celebró el martes su cumpleaños número 22 venciendo por demolición a Nicolás Almagro para adueñarse de una plaza en las semifinales del Abierto de tenis de Francia.
El español, segundo preclasificado, se impuso a su compatriota Almagro por 6-1, 6-1 y 6-1, extendiendo su racha invicta en Roland Garros a 26 partidos desde su debut en el 2005.
El mallorquín se medirá ahora con el serbio Novak Djokovic, quien derrotó a su amigo de la infancia Ernests Gulbis, de Letonia, por 7-5, 7-6 (7-3) y 7-5.
Nadal y Djokovic se encontraron el año pasado en la misma instancia, de donde Nadal surgió victorioso en sets corridos.
"Todo anduvo bien. Por supuesto algunos jugadores pueden jugar mejor que yo, pero estoy contento con mi juego", dijo Nadal en una entrevista en la cancha.
"Intentaré tomar el próximo partido con humildad y calma. Será muy duro contra Djokovic, muy duro hasta el final", sostuvo.
Nadal estableció un récord debido a los pocos juegos concedidos en camino a una semifinal masculina en Roland Garros. Sólo cedió 25 games en sus primeros cinco partidos y batió el récord de Bjorn Borg, quien cedió 26 en 1978 y 1981.
De ese modo, la máquina del polvo de ladrillo promedia 1,67 juegos perdidos por set.
Nadal recibió una torta de cumpleaños, luego de dejar la cancha, pero probablemente ya tenía suficiente luego de devorar a Almagro.
Cuando se lo consultó a Almagro, número 20 del mundo, acerca del partido, respondió: " No vio? Bueno, creo que había un tipo llamado Nadal en la cancha principal, y todo el tiempo jugó mucho mejor que yo, como si fuera un rayo".
Refiriéndose a Djokovic, Nadal agregó: "Pienso que va a ser un partido muy duro porque él tiene un muy buen servicio. Pero no es fácil jugar en la cancha central, es muy grande y es difícil adaptarse".
Sin sentimentalismos
Por su parte, Djokovic se olvidó de los sentimentalismos a la hora de enfrentar a Gulbis. Ambos fueron amigos durante la infancia en la academia de Niki Pilic en Múnich y sus habituales enfrentamientos hicieron el encuentro muy disputado.
Sin embargo, la mayor experiencia del serbio en los grandes torneos le permitió ganar los puntos importantes, en otro día nublado y con llovizna en Roland Garros, y sometió a su rival con un potente saque ganador.
Djokovic celebró su triunfo levantando el puño y abrazando a su amigo a través de la red.