Martes 03 de junio del 2008 | 08:27 Internacionales

Lula y Ban Ki-moon defienden posición de países pobres en cumbre de FAO

AFP | ROMA, Italia

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, criticó las políticas que "empobrecen a los vecinos" y el presidente brasileño Luiz Ináio Lula da Silva fustigó el proteccionismo de los países ricos, al iniciarse el martes en Roma una cumbre sobre la crisis alimentaria mundial.

Ban pidió una rápida conclusión de la Ronda de Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC) para eliminar "las políticas económicas que distorsionan los mercados", en tanto que Lula denunció el "intolerable proteccionismo que atrofia y desorganiza" la producción agrícola de los países pobres.

"Tenemos una oportunidad histórica para revitalizar la agricultura", dijo Ban Ki-moon al abrir la reunión de tres días en la sede de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO).

Ante unos 40 jefes de Estado y de gobierno, el secretario general de la ONU denunció "las políticas alimentarias que empobrecen a los vecinos" y destacó que la producción alimentaria debería "aumentar 50% hacia el año 2030" para hacer frente a las necesidades.

"Tenemos una oportunidad histórica para revitalizar la agricultura", destacó.

Ban advirtió que el mundo debe "responder inmediatamente" al aumento de los precios, que alcanzan sus máximos niveles de los últimos 30 años.

El primer ministro japonés Yasuo Fukuda pidió que todos los países pongan a disposición del mercado internacional "sus reservas de alimentos" y aseguró que Japón está dispuesto a desbloquear "más de 300.000 toneladas de arroz importado".

El papa Benedicto XVI invitó en un mensaje a la cumbre a la "globalización de la solidaridad" y afirmó que "el hambre y la desnutrición son inaceptables en un mundo que dispone (...) de niveles de producción, recursos y conocimientos suficientes para poner término a ese tipo de drama y sus consecuencias".

El presidente iraní, cuya presencia provocó polémicas en la cumbre, llamó a enfrentar la crisis alimenticia fuera del sistema de Naciones Unidas, donde "las potencias imponen sus decisiones al Consejo de Seguridad" y "algunos países lo usan para aplicar sus políticas injustas", según afirmó.

Los precios mundiales de los alimentos se han casi duplicado en tres años, de acuerdo con el Banco Mundial, y provocaron motines en Egipto y Haití, así como en numerosos países africanos. Brasil, Vietnam, India y Egipto impusieron restricciones a la exportación de alimentos.

El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, dijo recientemente que 2.000 millones de personas se ven afectadas por los elevados precios de los alimentos, y que 100 millones de habitantes en los países pobres podrían verse aún más empobrecidos por esta crisis.

Los diagnósticos por la crisis son variados, y apuntan a factores como las restricciones comerciales, el incremento de la demanda asiática, las cosechas insuficientes, la creciente utilización de biocarburantes y el incremento de los costos del transporte a causa de la escalada del petróleo.

Ban ki-moon instó en la cumbre a "lograr un grado mayor de consenso internacional sobre los biocarburantes" (principalmente etanol y biodiesel).

Lula descartó que el etanol que su país produce a partir de caña de azúcar sea uno de los factores que empujan los precios al alza.

"Es intolerable el proteccionismo que atrofia y desorganiza la producción agrícola de los países, sobre todos los más pobres. La razón de la actual crisis de alimentos es sobre todo debido a la distribución", aseguró.

La organización humanitaria Oxfam, que pidió en Londres la instauración "urgente" de un "plan de acción coordinado" contra el hambre, cree en cambio que los biocombustibles no son una buena solución, porque están "acelerando el cambio climático".

Otro punto en discusión en Roma es el da la incidencia de la estampida de los precios del petróleo en el alza de los precios de los víveres.

Lula, presidente de una de las mayores potencias agrícolas mundiales, apuntó directamente a ese factor, e hizo notar que el precio del barril de crudo pasó de 30 a 130 dólares en poco tiempo.

Pero Ahmadinejad acusó el martes a "las grandes potencias" de actuar "para devaluar el dólar", lo cual implicó "el aumento de los precios" tanto del petróleo como de los productos alimenticios.

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