Así lo aseguró esta mañana el procurador síndico de la Superintendencia de Compañías, Javier Chiriboga, debido al problema presentado el pasado viernes en los exteriores de la entidad, cuando intentaban impedir el ingreso del titular a la institución.
Empleados de la Superintendencia protestaron la semana pasada en los bajos de la institución, rechazando la restitución de las funciones del Superintendente Francisco Arellano, tras haber sido removido por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) por el cobro de diezmos a varios empleados de esa dependencia para el movimiento oficialista Alianza PAIS.
Los trabajadores se colocaron a la entrada de la institución para evitar la llegada de Arellano, pero elementos de la Policía Nacional ingresaron a la Superintendencia, provocándose un forcejeo entre empleados y uniformados, lo que terminó con el lanzamiento de tierra, plantas, agua y bombas lacrimógenas.
Chiriboga dijo este lunes que denunciarán los incidentes ocurridos ante organismos internacionales "inclusive de Derechos Humanos y de justicia porque esto se tiene que denunciar", dijo.
El representante de los trabajadores indicó que a las autoridades le corresponde probar, "demostrar que realmente nosotros hemos cometido actos dolosos encausados en el Código Penal".
Un grupo de uniformados resguardan esta mañana el edificio de la Superintendencia.
Nuevo Superintendente
Javier Chiriboga indicó que tiene conocimiento de que Arellano dejó nombrando como Superintendente a Mónica Gavilánez, quien laboraba como directora de Recursos Humanos.
La información, según señaló, se la dieron a conocer miembros de la Policía Nacional. Además, dijo desconocer si la designación de la funcionaria es bajo la figura de encargada.