El vicecanciller ecuatoriano José Valencia calificó de positivas las expresiones del presidente de Colombia, Álvaro Uribe, quien hoy reiteró su pedido disculpas por las acciones cometidas por su Gobierno en contra de los países que se vieron afectados por la incursión militar colombiana en Angostura en marzo pasado.
El mandatario colombiano reiteró sus disculpas y dijo que lo que su régimen solicita a los vecinos es que ayuden a Colombia a erradicar la violencia. "Lo único que pedimos es que nos ayuden a vivir como ustedes viven. Sentimos envidia de la buena", dijo.
A criterio del Vicecanciller, este es un paso importante para restaurar las relaciones diplomáticas entre Quito y Bogotá. "Está reiterando Colombia algo que ya manifestó en la resolución, primero en el Grupo de Río, y después en la de la OEA, que fue adopatada por unanimidad".
Valencia espera que este pedido se traduzca en otros hechos, como determinar acciones precisas en la frontera colombo-ecuatoriana o que se busque las buenas relaciones entre ambos países.
Por su parte, Uribe también pidió a los países de la región que no le concedan al estatus de beligerancia a los grupos guerrilleros colombianos, pues en su opinión no cumplen con los requisitos que la comunidad internacional ha establecido para estos casos.
El presidente de Colombia afirmó que dichas organizaciones no tienen un control territorial, no respetan el derecho internacional humanitario, carecen de estructuras jerárquicas y no administran justicia.
Respecto a la incursión colombiana en la zona limítrofe conocida como Barranca Bermeja, el Vicecanciller aclaró que el Gobierno no responsabilizó en ningún momento de este hecho al homónimo colombiano. "Lo que se dijo es que la seguridad en la frontera debe ser marcada por una acción más rigurosa de Colombia en el lado suyo de la frontera".
En este sentido, señaló en CRE Satelital que el comunicado que emitió la canciller María Isabel Salvador es para exigir que Colombia adopte una posición más decisiva y solida que garantice el orden en su lado de la frontera, además de sugerir que sea la OEA la entidad que investigue la información de los supuestos computadores del número dos de las FARC, Raúl Reyes, quien murió en el ataque a Angostura.