- JUN. 02, 2008 - Foto - Música - EL UNIVERSO
Aunque anunciado como un tributo a Edith y Charles Aznavour, el recital en la Alianza Francesa, el pasado jueves, fue más una personalísima interpretación de Egberto y María de Lourdes García, quienes apoyados en Alejandro Cañote en la dirección musical y guitarra, Glen Falcones en bajo y Luis González en batería, ofrecieron una representativa muestra de música popular internacional del siglo pasado.
Turnándose y a veces haciendo dúo, los hermanos García abordaron un material musical que, aunque muy conocido para gente mayor, resulta al momento una novelería. En efecto, con una preventa de entradas significativa, el pequeño auditorio se llenó a base de la tercera edad.
María de Lourdes abrió con Venecia sin ti, de Aznavour, y No me puedo quejar. Egberto siguió confirmando que es un barítono con una variedad de matices y colores, siendo muy aplaudido de entrada.
María de Lourdes, utilizando registros más altos (que le convienen) interpretó La vie en Rose, emblemática canción de Edith Piaf, que fue a su vez un símbolo de la resistencia francesa en la Segunda Guerra Mundial.
Cantando estupendamente a dúo hicieron Morir de amor, tema que Aznavour grabó con el Buenavista Social Club y el inmortal Bebo Valdez, para imprimirle un valor agregado de verdadera belleza.
Cantando nuevamente alejada de registros bajos que no le convienen, María de Lourdes mostrando mucho aguante y vocalizando ligeramente atrás de la melodía, hizo Autumn Leaves para mostrar lo mejor de su canto. You Make Me Feel So Young, de Cole Porfer, fue un acierto por el arreglo y las dos voces. Pero, indiscutiblemente, fue I Love París el hit de la noche, cantando los dos, especialmente Egberto en modalidad de soul. Esto es música popular de corte soporífico transformada en música negra de ritmo. Belleza.