Emisoras y canales de televisión mantuvieron estos espacios que gozaron de una masiva acogida popular y aumentaron su sintonía. Ahora son contadas las estaciones que promueven estos certámenes.
Beatriz Parra Durango, Ángel Oyola, Olimpo Cárdenas, Carmen Rivas, Fresia Saavedra, Blanca Ron, Blanca Palomeque, Pedro Vallejo, Liliam Suárez, Ana Lucía Proaño Merino, para citar unos pocos pero buenos ejemplos, forman la extensa lista de intérpretes de la música clásica y popular que incursionaron en el mundo artístico tras su exitosa participación en concursos auspiciados por productores, empresas y emisoras de nuestra ciudad para el descubrimiento de nuevas voces difusoras del pentagrama nacional e internacional.
Aquellos espacios que aún se recuerdan no solo lograron el surgimiento de nuevos cantantes de los más variados ritmos, sino que ofrecieron momentos de regocijo a familias, amigos y barriadas que seguían la actuación de algún participante, que en ocasiones resultaba ser pariente, conocido o miembro del vecindario.
Como la televisión recién apareció en 1960, los grupos se situaban alrededor de las radios Telefunken, Phillips, Zenith, Philco, Admiral, RCA Víctor, etcétera, para sintonizar las estaciones organizadoras de los certámenes, que dicho sea de paso ofrecían atractivos premios. Otros preferían acudir hasta los propios locales de las emisoras para disfrutar y aplaudir directamente las actuaciones. Cuando se generalizó el uso del televisor los programas-concursos motivaron iguales inquietudes en la comunidad deseosa de sano esparcimiento.
Por eso, no podemos olvidar el emblemático espacio ‘La Corte Suprema del Arte’, que fue muy popular desde antes de la segunda mitad del siglo pasado y permaneció en el aire mucho tiempo en CRE, Sistema de Emisoras Atalaya, Continental, Cóndor y otras que respaldaron el entusiasmo y carisma de locutores y animadores como Pablo Vela Rendón y productores artísticos del medio; este concurso tuvo una versión dedicada exclusivamente a los niños. También hay que recordar a radio Cenit con las audiciones ‘La compañera Nelly’, para artistas infantiles, y ‘Camino a la fama’, para intérpretes adultos (1946).
Radio Atalaya convocó al concurso ‘Futuras estrellas’ (1952), la estación Guayaquil organizó ‘Canta si puedes’ (1955) y CRE ‘Escuela de estrellas’ (1956); esta misma radio en 1957 en unión de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, núcleo del Guayas, llamó al certamen ‘Buscando una voz en el Ecuador’, en el que concursaron muchas voces líricas y ganó Beatriz Parra Durango, soprano laureada. La emisora América patrocinó ‘Voces nuevas’ (1959) y Noticia hizo uno parecido en 1961. Sucre llamó al certamen ‘Buscando la estrella 1968’, Noticia auspició el concurso ‘Voces nuevas y peldaños a la fama’ y ‘Universal’ a ‘El cantor de los barrios’.
La emisora Cristal lideró concursos de masiva participación: ‘La Estrella Cristal’, ‘Festival del Ama de Casa Cristalina’, ‘Festival de la Canción del Guasmo’, ‘Primer Festival de la Canción Moderna’, entre otros. El canal de televisión 4 mantuvo espacios de promoción de cantantes aficionados y en desarrollo: ‘Yo quiero ser artista’, ‘Sus primeros aplausos’ y ‘El clan del 4’, de los que surgieron y/o superaron artistas que todavía triunfan en escenarios locales y del extranjero. Canal 10 (Telecentro) lo hizo con Puerta a la fama, y el programa ‘Chispazos’ es un permanente promotor de estos festivales.
Washington Murillo, Armando Pibe Aráuz, Pepe Dresner, guitarristas, Óscar Luis Castro Intriago y Sócrates Rojas, pianistas, Fermín Silva de la Torre, violinista, constaron en el grupo de maestros que aconsejaron y dieron conocimientos musicales a los aficionados en su carrera a la consagración. Aunque sin la misma intensidad de años atrás, hoy se promueven concursos parecidos que despiertan añoranzas, nombres y anécdotas que el lector completará con sus propias experiencias.